En jugador del Standard de Lieja de Bélgica se enojó mucho por la dura entrada de su rival y decidió hacer justicia por mano propia. El marroquí Mehdi Carcela-González recibió una fuerte patada que fue sancionada con amarilla, pero el agredido no lo consideró suficiente y le pegó una certera piña en la cara.
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Sin esperar que el árbitro le mostrara la roja, Mehdi Carcela-González, se dio media vuelta ayudado por un compañero y se retiró del campo de juego. Los rivales fueron a increparlo, pero la situación no pasó a mayores.
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