El Banco Central (BCRA) volvió a cerrar con saldo comprador este miércoles 27 de mayo y las compras acumuladas en el mes superaron la barrera de los u$s2.000 millones. La autoridad monetaria adquirió u$s132 millones en el mercado de cambios y llevó el saldo positivo de mayo a u$s2.079 millones.
Con este resultado, las compras netas acumuladas en lo que va de 2026 ascendieron a u$s9.230 millones, cada vez más cerca de la meta de u$s10.000 millones que se había planteado el Gobierno. En la semana, el BCRA ya acumuló adquisiciones por u$s244 millones, luego del fuerte ingreso de divisas registrado durante las ruedas previas.
Las reservas internacionales brutas, en tanto, cerraron con una leve baja de u$s41 millones y finalizaron en u$s47.867 millones. Pese al retroceso diario, el stock se mantuvo cerca del máximo desde 2019 alcanzado tras el ingreso del desembolso de u$s1.000 millones del FMI.
La caída se dio en una jornada en la que también incidieron variaciones de cotización de algunos activos que integran las tenencias del Central. El oro retrocedió 1,11%, lo que pudo haber restado valor contable a las reservas, con un impacto aproximado de u$s90 millones.
En el frente cambiario, el dólar mayorista subió $1,50, equivalente a 0,11%, y cerró en $1.412,5 para la venta, su nivel más alto en un mes. Aun así, la cotización continuó lejos del techo del esquema de bandas cambiarias, por lo que el mercado mantiene el foco en la capacidad del BCRA para seguir comprando divisas sin tensionar el tipo de cambio.
El dólar se mantuvo en máximos de un mes, pero los financieros cedieron
La rueda estuvo marcada por un mayor volumen operado en el segmento mayorista y por una demanda privada de divisas más firme, en un contexto de cierre de mes y de reacomodamiento de carteras. El tipo de cambio oficial acumula en mayo una suba moderada, aunque todavía se mantiene por debajo de los niveles de comienzos de año.
En el segmento minorista, el dólar oficial promedio relevado por el BCRA se ubicó en $1.429,9, con una suba diaria de 0,07%. En el Banco Nación, la cotización se mantuvo en torno a $1.430 para la venta.
Entre las cotizaciones financieras, el MEP retrocedió 0,20% hasta $1.429,73, mientras que el contado con liquidación (CCL) cayó 0,80% y cerró en $1.476,6. En el mercado informal, el dólar blue se mantuvo estable en $1.440 para la venta. De esta manera, la brecha entre el oficial y el blue quedó en apenas 0,71%.
En futuros, los contratos no mostraron una tendencia uniforme, aunque predominaron las bajas en varios tramos de 2026 y 2027. La variación promedio fue negativa en 0,13%. Mayo avanzó 0,11%, junio quedó sin cambios, julio cayó 0,10%, agosto y septiembre retrocedieron 0,13%, octubre bajó 0,13%, noviembre subió 0,03%, diciembre perdió 0,25%, enero 0,39%, febrero 0,24%, marzo 0,23% y abril 0,23%.
Las tasas implícitas se ubicaron en 1,69% mensual para junio, equivalente a 20,32% anualizado, y en 1,89% mensual para julio, equivalente a 22,73% anualizado. Ese sendero sigue mostrando una expectativa de deslizamiento acotado para el tipo de cambio oficial en los próximos meses.
El mercado mira si las compras se traducen en acumulación neta
Más allá de que las reservas cedieron levemente en la jornada, el mercado sigue destacando el cambio de escala en las compras del Banco Central. En mayo, la autoridad monetaria ya acumuló más de u$s2.000 millones, mientras que en el año el saldo comprador supera los u$s9.200 millones.
Desde PPI señalaron que las compras del BCRA podrían seguir a buen ritmo gracias a la sostenida oferta del agro. En este sentido, la liquidación del sector todavía tendría margen para continuar abasteciendo al mercado oficial en línea con la estacionalidad típica de la cosecha gruesa.
El informe también remarcó que, pese a la merma puntual en algunas jornadas, no se observa un adelantamiento fuerte de liquidaciones por parte de los exportadores. En ese sentido, la dinámica comercial del agro seguiría siendo un factor clave para sostener la oferta de dólares durante las próximas semanas.
El foco, sin embargo, no está solo en las reservas brutas. Los analistas también siguen de cerca la evolución de las reservas netas, los vencimientos de BOPREAL, los depósitos del Tesoro en el BCRA y la posible refinanciación de repos con bancos internacionales.
En paralelo, el debate sobre el “súper peso” volvió al centro de la escena. La estabilidad nominal del dólar, combinada con una inflación que todavía corre por encima del 2% mensual, profundizó la apreciación del tipo de cambio real y empezó a generar alertas en sectores sensibles a la competitividad cambiaria.
Por ahora, el BCRA sigue aprovechando la ventana de oferta estacional de divisas y ya superó los u$s2.000 millones comprados en mayo. El desafío será sostener esa acumulación cuando el flujo del agro pierda intensidad y aumente la demanda de cobertura cambiaria en el segundo semestre.