Londres (ANSA) - Gran Bretaña elevó ayer el nivel de alerta tras descubrir que ropa de baja calidad importada de China contenía altos índices de un químico potencialmente peligroso.
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Las partidas de ropa contenían formaloides, una sustancia que se utiliza para proteger a las piezas que se deben trasladar desde largas distancias.
Expertos británicos afirmaron que la exposición a largo plazo de ese tóxico puede acarrear problemas que comprenden desde irritación de piel hasta ciertos tipos de cáncer.
Controles científicos descubrieron altos índices de formaloides, 900 veces más que lo permitido, en prendas para niños y adultos de algodón y lana importadas de China.
La advertencia fue lanzada primero en Nueva Zelanda y luego en Gran Bretaña.
«Cualquier consumidor preocupado por el peligro o daño sufrido a causa de prendas debe contactar al vendedor o reportar sus preocupaciones a la Oficina de Estándares Comerciales», declaró un portavoz de la nueva secretaria de Regulación de Comercio y Negocios.
Las resinas de formaloides se utilizan en indumentaria desde hace décadas, para hacer que la ropa no tenga arrugas o para facilitar su lavado, pero sólo está permitida una determinada cantidad de esa sustancia.
El gobierno informó que las prendas con los tóxicos son de algodón, telas especiales sin arrugas, lana que no se encoge y materiales sintéticos.
En ese sentido, Bryan Lewin, presidente del Institutode Estándares de Comercio (TSI), declaró que en Gran Bretaña «se realizan controles de calidad para establecer los niveles de formaloides en la ropa».
«Del mismo modo, es requerimiento general para los importadores y productores extranjeros asegurarse de que los productos que ellos venden a los consumidores son seguros», agregó. En tanto, un vocero del Ministerio de Asuntos del Consumidor en Nueva Zelanda confirmó que el gobierno de su país ha abierto una investigación sobre el tema.
La noticia generó serias preocupaciones en Gran Bretaña por la seguridad de productos de baja calidad importados al país desde China.
En los últimos 10 años, las importaciones chinas a Inglaterra, Gales y Escocia aumentaron en 500%, a un valor de u$s 40.000 millones anuales.
La semana pasada, la firma estadounidense de juguetes Mattel retiró de la venta 18 millones de juguetes importados de China por altos niveles de plomo.
Como medida similar, el último fin de semana la cadena de juguetes londinense Hamleys sacó de sus estantes dos tipos de juguetes infantiles importados de China, también por el alto contenido de plomo, muy nocivo en caso de exposición prolongada.
Las autoridades temen ahora que otros productos chinos también contengan altos niveles de tóxicos, entre ellos comidas para perros y gatos, pasta e hilo dental y llantas de automóviles.
Esta semana, el gobierno de Hu Jintao acusó a Occidente de haber lanzado una «guerra fría», que considera fue creada «para establecer un proteccionismo comercial» ante el gran avance de las exportaciones chinas al mundo.
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