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Particularmente afectada por la desaceleración mundial, la primera economía de la zona euro registró el año pasado un crecimiento de solamente el 0,6% de su Producto Interior Bruto (PIB), es decir, su nivel más pobre desde 1993.
De todas formas, las tres alzas mensuales desde noviembre del barómetro Ifo, que mide el clima de los negocios en Alemania occidental, constituyen "signos alentadores" de recuperación en Alemania, subrayó el ministerio.
"Alemania se sitúa en la zona de recuperación", estimó el comunicado de prensa, aunque las autoridades económicas advirtieron que la amplitud de la recuperación "depende del momento en que tenga lugar la recuperación en Estados Unidos y en la zona euro".
"Más importante aún, la confianza de los inversores y de los consumidores mejora", subrayó.
El mercado laboral, sin embargo, seguirá sufriendo las consecuencias de esa mala coyuntura y el número de desempleados será "ligeramente inferior" a los 4 millones como media este año, según extractos del informe económico anual adoptado por el consejo de ministros.
El canciller Gerhard Schroeder advirtió el viernes que el número de inscritos en las oficinas de empleo sobrepasará netamente la barrera d elos 4 millones durante el invierno, antes de disminuir progresivamente.
El ministerio de Finanzas apuesta por otra parte por una desaceleración de la inflación, que se situará en el 1,5% aproximadamente este año, lo que supone un nivel inferior a la cifra del 2% tolerada por el Banco Central Europeo (BCE).
En 2001, la inflación fue como media del 2,5%, según las cifras provisionales publicadas reciente por la Oficina Federal de Estadísticas.
Otro dato que motivó un tirón de orejas de la Comisión Europea este mismo miércoles: el déficit público será del 2,7% este año, peligrosamente cerca del 3%, la otra cifra "maldita" que la Comisión Europea y el BCE consideran límite para la estabilidad de la zona euro.
La Comisión Europea propondrá dentro de poco a los gobiernos de los 15 países de la UE para que utilicen el proceso denominado de "advertencia" en el caso alemán y portugués.
"Alemania y Portugal presentan desviaciones importantes respecto a lo previsto" y esta alerta temprana "señala la preocupación de la Comisión y del Consejo por el incumplimiento de los objetivos presupuestarios acordados", declaró este miércoles el comisario de Asuntos Monetarios, Pedro Solbes, en conferencia de prensa en Bruselas.
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