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Después de una llamada desde la Casa Rosada por la mañana y una reunión de la mesa de conducción de la bancada, los diputados negociaron con el radicalismo el temario de la sesión de hoy. Así, a pesar de la oposición radical al proyecto de promoción, se acordó una agenda de temas por tratar, y se le prometió a la UCR introducir algunas de las modificaciones propuestas en el debate en comisión.
El radicalismo, junto con un grupo de diputados duhaldistas, presentó observaciones al proyecto del Ejecutivo cuando la idea se discutió en la Comisión de Industria. Exigieron que se ampliara el cupo de promociones con destino a las pymes, por unos $ 200 millones más que los $ 1.000 que originalmente contempla el plan. El PJ en principio aceptó, pero aunque ayer se le prometió a la UCR tomar en cuenta el pedido, desde la Casa de Gobierno Kirchner exigió que la ley se votara tal como había sido enviada al Congreso.
La iniciativa fue cuestionada, en realidad, por toda la oposición y parte del oficialismo al considerar que su aprobación «representaría un incentivo fiscal directo al grupo Techint», constructor del Gasoducto del Nordeste Argentino que demandará una inversión de u$s 1.000 millones en dos años. Roberto Lavagna, en una visita a Diputados, les prometió a los radicales que los cupos de promoción, aplicables mediante devolución anticipada de IVA a la compra de esos bienes y amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, iban a ser distribuidos en forma equitativa. El punto es que el poder para repartir los cupos quedará exclusivamente en manos de Lavagna, algo que los diputados rechazan.
En la reunión ayer del PJ se confirmó que el Ministerio de Economía habría aceptado incorporar al proyecto el aumento del cupo de estímulos fiscales para las pymes, como pieza de negociación para conseguir una aprobación inmediata.
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