Esta semana el Senado intentará modificar el límite al Impuesto a los Bienes Personales que hoy ya impacta directamente en la clase media. Dos proyectos -ninguno con origen en el Poder Ejecutivo- proponen elevar el mínimo no imponible a $ 300.000. Ese tributo, conocido como impuesto a la riqueza, grava con una alícuota de 0,5% a inmuebles, autos, barcos o tenencias que superen los $ 102.300, límite que no se modifica desde 1993. Después de la convertibilidad y con la actualización de los valores inmobiliarios, hoy debería pagar ese impuesto quien posea un departamento de dos ambientes en la Capital.
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Para el gobierno, la situación es ideal ya que se obliga a pagar la tasa de hasta 0,75% a quienes sólo tienen una propiedad menor como único capital después de haberse revalorado en dólares tras la crisis económica y mantenerse sin cambios el mínimo de Bienes Personales. Pero lo cierto es que, por haber recuperado las propiedades los valores en dólares de la convertibilidad, o por haberlo hecho en pesos aunque su valor en dólares no esté totalmente actualizado, Informate más
• Quedarán exentas del pago a Bienes Personales las acciones en el marco de los Programas de Propiedad Participada «que estén destinadas a ser o hayan sido adquiridas por los trabajadores beneficiarios».
• Se establece que no estarán alcanzados por el impuesto los sujetos cuyos bienes resulten iguales o inferiores a $ 300.000.
• Y también se modifica la progresión de la alícuota de Bienes Personales:
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