Quedó bien claro que los que apostaron a que la impresionante suba de la jornada previa era una clara señal de que la economía estaba nuevamente a toda máquina se equivocaron de lleno. En un principio, pareció que no, porque los buenos números de Intel, que ganaba cerca de 5,5%, hicieron que todos los grandes índices abrieran del lado ganador.
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Pero esto duro muy poco, apenas cinco minutos cuando comenzó a sentirse el efecto de los malos números de Boeing que fue impulsando lentamente el índice de las Blue Chips, junto con United Technologies, en un camino descendente a lo largo de todo el resto de la jornada. Entre las tecnológicas, las cosas fueron algo distintas. Estos papeles se resistieron a pasar del lado perdedor hasta poco antes de la mitad de la rueda, según algunos, gracias a las palabras del presidente de la Fed, quien anunció que su entidad todavía tiene "aire" antes de verse forzada a subir el costo del dinero (la realidad es que sus dichos no tuvieron ningún efecto apreciable en el mercado), pero hacia las tres de la tarde ya estaba todo dicho, y el rally alcista de último momento que algunos esperaban no se presentó. Si bien los resultados finales indican que el Promedio Industrial retrocedió algo más que el NASDAQ, al cerrar en 10.220,78 con una pérdida de 0,78%, frente a la baja de 0,34% en el mercado electrónico, si medimos la caída desde lo mejor del día, vemos que estos últimos papeles llevaron las de perder al ceder 1,16% frente a 1,02% que retrocedieron los primeros. En un sentido contrario, sorprendió el incremento del volumen en el mercado electrónico, que llegó a más de 1.920 millones de papeles, mientras que se mantuvo debajo de los 1.375 millones en el tradicional. En apenas horas, conoceremos los números de IBM, Microsoft y EMC, entre otras. Informate más
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