Cupones bursátiles
-
La economía sufrió un freno en febrero y la industria volvió a ser el sector más golpeado, con caídas de hasta 11%
-
Negocian préstamo para cubrir vencimientos, interna opaca festejo por YPF, pero mejora el clima para el segundo trimestre
El asunto es que esa «patriada» cuesta mucho para arcas que ya están succionadas en demasía. En dos fechas, se le llevaron u$s 120 millones, para cerrar el billete en los $ 2,40/42 muy orondo. La nueva expectativa es esperar a que los exportadores liquiden, en otra idea de quebrar una tendencia natural por vía de un vendedor declarado que quiere repartir «sogazos» (expresión acuñada por un Machinea/ Primavera, a quien también se llevaron puesto...) Digámoslo sin eufemismos: el precio del dólar en un país quebrado -como dicen sus gobernantes- es «infinito». No puede haber cotejo; si fuera un match de boxeo, la asociación respectiva no dejaría que pelearan «Pesos vs. Dólar», porque no existe la mínima paridad de fuerzas. Y resulta que aquí, muy serios, se los ve a muchos señores con rostro académico juzgando si está muy alto o si se debe a una cuestión especulativa. De haber buscado, a modo de shock, una paridad mucho más alta (de mínima, como el real, haciendo también un buen servicio para suturar toda esa ventaja que Brasil nos fue sacando de modo desleal) que ese casi ridículo $ 1,40 por dólar, tal vez se hubiera descomprimido mucho más la presión que si todo el mundo lo ve avanzar y avanzar, de a cinco/diez centavos, para llegar -como ahora- al mismo objetivo; pero que hoy pasa a resultar ineficaz porque ya se busca más arriba. Oponerse a la tendencia es que un tren lo pase por arriba. De esto, esperemos, deben saber en el Central y aunque digan esos mensajes cargados de infantilismo y queriendo ejercer un control donde solamente hay anarquía.



Dejá tu comentario