Cupones bursátiles
-
Negocian préstamo para cubrir vencimientos, interna opaca festejo por YPF, pero mejora el clima para el segundo trimestre
-
Mientras el consumo no repunta, la morosidad y el contrabando complican más a las empresas
La devaluación es un instrumento más, hace a la dinámica de los sistemas económicos, utilizado en muchos países del mundo: por contraposición al artificio de una convertibilidad que nadie imitó, por más que en el país se hablaba maravillas de esa estabilidad ficticia. Tan ficticia como haberse comido, poco a poco, todo el patrimonio en aras de mantener la fantasía. Y lo que ahora sucede es que abrimos la puerta, con la llave de la devaluación, pero detrás se amontonó pura basura. Muchos trasnochados deciden, entonces, echar culpas a la llave. Obviamente, nunca oímos qué otra cosa se podía realizar, cuando nadie iba a sostener el cambio de un peso por un dólar.
E insistimos, pregunta extensiva a muchos economistas de renombre en que nos clarifiquen sobre cuáles fueron las causas por las que la convertibilidad se derritió. Si la respuesta resulta que es la de haber perdido el respaldo, por la caída de las reservas, pedimos una respuesta a otra pregunta: ¿y por qué se cayeron las reservas, por qué se fugaron los dólares, desde mucho antes de llegar a una devaluación?... Esto es como querer hacer creer que existieron conspiraciones contra la moneda, la «mano negra» que sube y baja la Bolsa actuando en gran escala y hundiendo a nuestra economía, porque nos tienen envidia... y pavadas por el estilo. Lo mismos que el penoso dúo De la Rúa-Cavallo (o sus mujeres) pretendiendo que fueron víctimas de un complot. (Y así, entró Puerta y ¡mire qué desastre que nos dejó!).




Dejá tu comentario