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¿Será la real visión de las compañías, que tienen un doble sobresalto respecto del pasado? Veamos, la devaluación que obrará como un revulsivo sobre todos los pasivos en moneda extranjera. Pero mucho más respecto de lo que no pueda ser alcanzado por la «pesificación» de $ 1,40 por dólar. En este caso habrá allí un salto, pero el que se deba seguir contemplando en dólares -y su equivalente en moneda nacional- recibirá un golpe en el paladar.
De todos modos, esto quedará allí registrado; la corrección es automática y no se precisa de ninguna norma para exponer la nueva situación: alarmante para muchos, pero que obrará en poder del inversor.
En un plano muy distinto estará el segundo cambio abrupto, derivado de esa misma devaluación, y donde comenzará a hacerse presente en nuestra economía la fuerza de la resucitada inflación, pero que no se hará presente en los balances que responden a «números históricos», tal como se derribara en su momento los «ajustes por inflación».
Recordamos que, por aquel entonces, ya bien entrada la convertibilidad y la estabilidad, mencionamos que el problema no eran las normas, sino la inflación. Y sin inflación, no afecta para nada que se continúe con el régimen, con el ajuste, por si regresa la «primera dama» de nuestra economía e historia. Y regresó...
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