ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

9 de noviembre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

ver más
 «Probablemente hará falta una década para que estemos mejor...». ¿Quién lo dijo? ¿Acaso algún ignoto analista de mercados, que defiende los intereses de la casa? ¿O cierto «gurú» que desea aparecer en los medios con pronósticos de dudosa base? No, aquí tiene el lector-inversor una pista de primera fuente y que impone acerca de los estragos que asumen las economías globales. Lo dijo, simplemente, Angela Merkel, refiriéndose -por si quedan dudas- a la crisis económica y financiera vigente. Y dentro de su visión cruda, realista, agregó que «la elevada deuda soberana de las naciones se acumuló durante décadas. Y no dejará de existir de un día para el otro...». Con la simpleza de quien no quiere dorar la píldora, Merkel admitió: «Los países europeos han gastado, durante muchos años, mucho más de lo que han ingresado». Tan fácil como el viejo almacenero que nos atendía en la niñez, y que sabía que ingresar 19 y gastar 20 era el camino hacia la ruina. Inclusive, el pueblo alemán, en una encuesta, opinó -el 82%- que «lo peor de la crisis está por venir». Vaya esto de frente, contra los pseudogenios que todo lo querían resolver en unos meses o un par de años (como los que rodearon a Obama en sus primeros pasos). En los mercados, por supuesto, seguirá cohabitando de todo y hasta para generar algún «veranito» entre dos «inviernos». Los hábiles talladores del baile bursátil, caricaturas de un Fred Astaire, seguirán haciendo «taco y punta», dando algunos saltos ornamentales, hasta el famoso caminar por techo y paredes (que nos legara el genial bailarín de las comedias de antaño). Pero la tendencia «de fondo» no se habrá de encaminar fácilmente. Porque si aquello que mencionamos es el pensamiento del principal referente europeo, poco les queda a los demás. Y varios a los que aguardan, todavía, sufrimientos inesperados.

Siempre fue mejor escuchar a los «dueños de circo» que a los monos de abajo, que hacen piruetas. Por eso nos pareció apropiado no dejar pasar las expresiones de Merkel (aunque suenen terribles). Mientras tanto, sobrevino esa forzada «coalición» en Grecia. Rumores, el lunes, sobre renuncia de Berlusconi. Y nuestro ambiente local, que dio muestras de sentir el látigo en las costillas financieras, cambiarias y -al parecer- bursátiles en ciernes.

Por dos veces se reiteró un volumen contraído a menos de la mitad, viernes y lunes, juntamente con novedades aparecidas. Un mercado que se compactó, estrechando filas en defensa y -recortadas las alas- solamente carreteando. Noviembre complicadito...

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias