El encuentro de ayer entre Jorge Sobisch y Néstor Kirchner estuvo sazonado por varios detalles que muestran los mutuos resquemores de un gobernador opositor, lanzado a la candidatura presidencial 2007, y un presidente que necesita mantener al día una cuota de enemigos con quienes polemizar.
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• En conferencia de prensa con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el gobernador esbozó una sonrisa de refilón cuando se le preguntó qué opinaba sobre los fondos que tiene Santa Cruz en el exterior.
«Son decisiones políticas de cada administración», dijo el neuquino. «Nosotros hicimos obras en infraestructura y hospitales. El gobierno de Santa Cruz tomó otra decisión. El tiempo dirá quién tiene razón.»
Ante la perceptible ironía, el ex funcionario santacruceño De Vido manoteó el micrófono: «Quiero aclarar que la provincia de Santa Cruz hizo también muchas obras, además de cuidar sus fondos», advirtió De Vido.
• El segundo disparo sobrevino cuando Sobisch aseguró que no trató ayer la cuestión de la coparticipación -sobre la cual mantiene una áspera disputa con el gobierno nacional-, aunque aclaró que «en la materia nuestra posición sigue siendo la misma».
• También señaló el mandatario sureño que el Aprovechamiento Hidroeléctrico y Agroindustrial Chihuido II (ver vinculada) se encuentra ubicado en el Departamento Confluencia, «cercano a las localidades de Cutral Có y Plaza Huincul, donde se inició el fenómeno de los piquetes». Sobisch aseguró: «Es con inversiones como las que encararán en forma conjunta Nación, provincia y emprendedores privados como se supera el fenómeno piquetero, que ya no existe en la provincia».
Si bien evitó explayarse sobre la política nacional respecto de las protestas de piqueteros, tocó el tema en un momento delicado para Kirchner respecto de los apoyos y rechazos que recibe de ese sector.
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