16 de abril 2002 - 00:00

EE.UU. condiciona más a la Argentina

Los Estados Unidos cumplieron con su promesa de abrir mercados clave. Ayer se anunció que probablemente en enero de 2003 a los productores locales de miel, carne y cítricos no se les aplicarían los aranceles proteccionistas que rigen para el ingreso de esas mercaderías. El anuncio lo hizo el viceministro de Comercio Internacional norteamericano, Peter Allgeier. Para la Argentina significaría, junto con el acero que ya tiene libre ingreso a EE.UU., un aumento potencial de sus exportaciones en u$s 1.000 millones. No es un tema menor: se generan divisas para pagar deuda al exterior de manera genuina y no requiriendo ayuda de organismos multilaterales de crédito. Sin embargo, nada será gratuito. Ayer el gobierno anunció que enviará al Congreso una nueva ley de patentes. Es un cambio largamente reclamado, tanto por el gobierno de los EE.UU. como por otros países. Así, lo que genera más ingreso por un lado se perdería por el otro.

Si la Argentina ordena su economía y avanza en acuerdos de apertura económica con Estados Unidos puede llegar a ser un socio continental de este país como lo son hoy México, dentro del NAFTA, Chile y Costa Rica. Sin vueltas y públicamente, éste fue el mensaje de presentación en sociedad que hizo Peter Allegeier, el enviado personal de George W. Bush, al ser consultado sobre qué espera el presidente norteamericano de la Argentina. Aclaró, sin embargo, que cualquier tipo de negociación exitosa a nivel comercial dependerá inevitablemente de que la Argentina llegue a un acuerdo serio con el Fondo Monetario. Para ser aun más contundente, el viceministro de Comercio Exterior de EE.UU. dijo que «cuanto más rápido se firme el acuerdo con el Fondo, más rápido habrá un acuerdo comercial».

Las principales partes del diálogo que Allegeier mantuvo ayer con la prensa en la sede de la Cancillería argentina fueron las siguientes:

Periodista: ¿Esta voluntad de abrir mercados de Estados Unidos a los productos argentinos responde a una política continental de su país o es simplemente una «ayuda» por la situación económica local?


Peter Allegeier:
Es una decisión del gobierno de George W. Bush mantener lazos comerciales especiales con la Argentina. Obviamente en esta decisión influye la situación actual de la Argentina y la voluntad del gobierno norteamericano de ayudar a este país. La crisis local aceleró las negociaciones para un acuerdo. Como en la visita que funcionarios de la Cancillería hicieron en enero pasado la Argentina hizo una propuesta muy seria de apertura comercial, la administración Bush aceptó acelerar las negociaciones lo máximo posible.

P.: ¿Qué tipo de socio comercial a nivel global puede ser la Argentina, según la visión del gobierno de Estados Unidos?


P.A.:
Vemos a la Argentina potencialmente como uno de nuestros principales socios en tres dimensiones: dentro de la OMC, del ALCA y en el comercio bilateral. Creo que la Argentina nos puede acompañar para que en los tres ámbitos haya una mayor apertura comercial. Si la Argentina avanza en un acuerdo comercial y si ordena su economía, vemos a este país como un socio importante, como llegó a ser México dentro del NAFTA y como son hoy Chile y Costa Rica.

•Voluntad

P.: ¿Si la Argentina no llega a un acuerdo con el FMI, cree que una política de apertura económica puede ser exitosa?

P.A.:
Obviamente el éxito económico de la Argentina depende de los dos factores: de una economía real abierta y de variables macroeconómicas y fiscales ordenadas. No le estoy diciendo nada nuevo ni fundamental cuando le repito que es voluntad del gobierno de Estados Unidos que la Argentina llegue a una negociación exitosa con el FMI.

P.: ¿En qué capítulo influye especialmente para el comercio un acuerdo con el FMI?


P.A.:
Nosotros podemos abrir muchos mercados y llegar a innumerables acuerdos, pero si un país no tiene créditos para financiar sus exportaciones no sirve de nada. Cuanto más pronto la Argentina firme con el Fondo, más rápido habrá un acuerdo comercial.

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