Los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos subieron más de lo esperado en abril, una señal de resistencia en el sector manufacturero pese a un recorte de gastos en Washington y a la debilidad en los mercados en el exterior.
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Los pedidos de bienes duraderos, que van desde tostadoras a aeronaves, subieron un 3,3 por ciento el mes pasado, dijo el viernes el Departamento de Comercio, que también revisó las lecturas anteriores de pedidos para mostrar un menor declive en marzo a lo estimado originalmente.
Economistas consultados estimaban que los pedidos de bienes duraderos aumentarían en un 1,5 por ciento en abril. Excluyendo transportes, los pedidos subieron un 1,3 por ciento.
Una medición de la demanda subyacente en el sector fabril que excluye aeronaves y bienes militares y que es un dato seguido de cerca como antecedente sobre planes de gastos de las empresas, avanzó un 1,2 por ciento, más a lo esperado por los analistas.
Sin embargo, los envíos de estos bienes de capital subyacentes, que se incluyen en los cálculos de gastos de equipamiento y software en el informe del Producto Interno Bruto (PIB), cayeron un 1,5 por ciento.
Eso sugiere que el gasto empresarial tuvo un inicio débil en el segundo trimestre y podría reforzar las expectativas de que el crecimiento económico se desacelerará durante el período.
La economía estadounidense parece haber resistido sorprendentemente bien las duras medidas de austeridad fiscal este año. Washington aumentó los impuestos en enero y aplicó amplios recortes presupuestarios en marzo.
Al mismo tiempo, los economistas prevén que la austeridad restará fuerza a la economía en la medida en que avance el año. En abril, los envíos de bienes de capital en el sector de defensa cayeron un 5,6 por ciento.
La fortaleza en los nuevos pedidos en general tuvo una base amplia, desde transportes a maquinaria y electrónica, en contraposición a recientes señales de debilidad en el sector fabril.
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