Los precios al consumidor en Estados Unidos subieron en marzo por tercer mes consecutivo, impulsados por los altos costos de la energía, indicó el martes el gobierno, lo que podría dejar un espacio para que la Reserva Federal suba las tasas de interés este año ante una presión inflacionaria.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El índice de Precios al Consumidor (IPC), la medida más amplia de la inflación, subió un 0,3 por ciento el mes pasado tras haber subido un 0,2 por ciento tanto en enero como en febrero, indicó el Departamento de Trabajo.
Sin embargo, la subida del IPC en marzo estuvo por debajo de las predicciones de economistas de Wall Street, quienes habían previsto un alza de un 0,5 por ciento, y probablemente indicaría que la Fed esperaría hasta junio, o quizás más tiempo, para subir las tasas.
Sin incluir los volátiles componentes de la energía y los alimentos, el llamado IPC estructural subió apenas un 0,1 por ciento, por debajo del alza del 0,2 por ciento que habían previsto los analistas para este indicador en una encuesta realizada por Reuters.
En el informe, el Departamento de Trabajo dijo que los precios de la energía subieron un 3,8 por ciento, que es el mayor incremento desde que subió un 3,9 por ciento en mayo del año pasado.
Los precios de los alimentos, otro componente clave del índice, subieron un leve 0,2 por ciento el mes pasado tras haber subido el mismo porcentaje en febrero.
Dejá tu comentario