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El temor a que la oferta sea insuficiente para responder a la demanda se acentúa a medida que crece la tensión entre EE.UU. e Irán por la decisión de este último país de reanudar el programa de desarrollo nuclear.
Por otra parte, la demanda de nafta en Estados Unidos sigue creciendo y subsiste el temor a la interrupción de la actividad en las refinerías estadounidenses de la zona del Golfo de México.
Ese temor se funda en el anuncio efectuado la semana pasada por doce refinerías estadounidenses responsables de cerca de 16% del procesamiento de crudo del país, en relación con que tendrían que efectuar «interrupciones planificadas» de su producción de combustibles para resolver problemas técnicos.
El primer ministro de Francia, Dominique de Villepin, dijo ayer que los altos precios del petróleo se mantendrán por largo tiempo. Asimismo, hizo un llamado a las compañías petroleras de su país, en especial a Total, para que inviertan parte de sus ganancias en el desarrollo de nuevas plantas de refinación. «Esta crisis, seguramente se prolongará.
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