ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

13 de diciembre 2011 - 17:13

El salario promedio en el sector privado se ubicó en los $ 5.000

ver más
Si quiere tener un buen sueldo y asimismo mantener su poder adquisitivo, busque un trabajo en el sector minero, donde el promedio salarial es de $ 17.600. No solo ganará bien sino que también pertenecerá a uno de los sectores económicos que obtuvieron este año un crecimiento del salario neto real más alto, 13%, según el informe que elaboró Sel Consultores en base a los datos del INDEC. En tanto, el salario promedio de los que cuentan con un empleo privado formal se ubica en torno a los $ 5.000 pero teniendo en cuenta que estos datos son al segundo trimestre del año cuando aún no se habían cerrado todas las paritarias o había entrando en vigencia sólo una parte de los aumentos acordados.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

"Es probable que en el cuarto trimestre los salarios sean aproximadamente 10% más altos", aclara el trabajo de la consultora que dirige Ernesto Kritz. Agricultura y Ganadería es el sector que tiene los sueldos más bajos con un promedio de $ 2.700.

Ahora si no consigue trabajo en el sector minero puede intentar trabajar en el sector bancario o de intermediación financiera, donde el promedio salarial supera los $ 9.000; en tercer lugar las empresas vinculadas a electricidad, gas y agua; luego puede probar en el área petrolera donde su ingreso promedio estará en torno a los $ 8.500.

Hay 8 sectores productivos de la economía donde los salarios se ubican por debajo del promedio con ingresos mensuales que van desde un máximo de $ 4.207 mensuales hasta un mínimo de $ 2.714. Los sectores son: comercio, textiles, construcción, actividades inmobiliarias, servicios sociales como enseñanza y salud privados, hoteles y restaurantes, y los más bajos los vinculados a la actividad agropecuaria.

La dispersión en los aumentos porcentuales también muestra discrepancias importantes, en Minas y Canteras, el aumento interanual al segundo trimestre fue de más de $ 5.000 mientras que en el sector agropecuario no llegó a $ 650. El crecimiento real de la remuneración del empleo fue un 13% en explotación de minas y canteras a un 7,3% del salario promedio privado. En tanto, el sector de pesca y servicios conexos fue negativo en 3,3%. Cabe acotar que crecimiento real del salario es descontada la inflación.

"El fuerte aumento nominal, y también real, de las remuneraciones netas tienen como contrapartida un incremento todavía mayor del costo laboral, que incluye las contribuciones y aportes a la seguridad social", consigna el trabajo del economista Krtiz. El costo laboral promedio del empleo privado aumentó 10%, es decir 3 puntos más que el salario neto real. El único sector donde el costo cayó fue Agricultura y Ganadería.

• Desafíos

"Subsisten problemas estructurales que impiden que entre 8 y 10 millones de personas puedan mejorar de manera sostenida sus condiciones de vida y participar de una movilidad ascendente", señala Sel Consultores en otro trabajo. Si bien cerca de un cuarto de la población ha emergido de la pobreza y se incorporó a la clase media baja, por el otro lado no menos de un quinto permanece en estado de privación no obstante el crecimiento de la economía de estos últimos años, advierte Kritz. Las causas son por un lado la segmentación laboral y por otro que cerca de un tercio de la fuerza de trabajo es informal: 5,5 millones de personas trabajan en negro. En este universo no se incluyen al servicio doméstico, trabajadores privados informales (asalariados y cuentapropistas sin capital) que equivalen a más de dos tercios de los asalariados privados registrados.

Dentro de los logros el informe resalta que desde el 2003, se crearon 3,4millones de empleos de los cuales 3,1 millones fueron en blanco: 3 de cada 4 empleos creados fueron privados.

Para el economista éste será uno de los desafíos sociales que enfrentará en este segundo período Cristina de Kirchner. Otro de los problemas es que cuatro de cada diez desempleados tienen menos de 25 años. "Los jóvenes que no estudian ni trabajan constituyen un caso extremo de exclusión, y probablemente como consecuencia de ello, una base principal de la violencia urbana", asevera el trabajo.

En otra parte, Kritz plantea que la escasa posibilidad de ascender socialmente con un bajo capital humano y poco capital social, explica por qué otros dejan la escuela y no buscan empleo. No obstante el crecimiento de la economía, la mejora en el mercado de trabajo y el significativo esfuerzo en el presupuesto educativo, la proporción de jóvenes de 15-24 años en esta situación no ha cesado de crecer. En 2003 era de algo menos de 8% y ahora es de casi 10% (en el cuartil de más bajos ingresos 15%). Son 700 mil jóvenes, 150 mil más que a la salida de la crisis.

Otro dato que agrega es que en el sector informal -cerca de dos tercios de los trabajadores no han completado la escuela media-. Los objetivos de corto plazo de empleo deben ser compatibles con las restricciones de una meta explícita de inflación y competitividad externa, concluye el informe.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias