El Ministerio de Economía buscaría mañana u$s 500 millones a través de una nueva emisión de BONAR VII, la cuarta desde que se comenzaron a emitir estos títulos. El objetivo de las autoridades es por lo menos repetir la tasa de 7,71% anual en dólares conseguida en la anterior licitación del 25 de enero y, si es posible, mejorarla aunque sea marginalmente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La decisión se tomó ayer luego de la asunción formal del secretario de Finanzas, Sergio Chodos, y se tuvo en cuenta la mejora que los bonos argentinos tuvieron en el mercado, recuperando parcialmente las pérdidas de los últimos días. Con todo, en el Palacio de Hacienda consideran que no es mal momento para salir nuevamente a los mercados. De todas maneras, chodos habló la semana pasada con las AFJP. En definitiva, los más afectados por los cambios introducidos en el INDEC fueron los bonos en pesos que ajustan por inflación. Y luego los títulos en dólares de largo plazo. En cambio, resultaron menos golpeados los papeles en moneda extranjera de mediano plazo. Los BONAR VII vencen en 2013.
Por otra parte, la evaluación que se hace en Economía es que existe un importante apetito de extranjeros por emisiones argentinas, por lo que se debe aprovechar el momento. Prueba de esto fue que en la última emisión del título hubo ofertas excedentes que triplicaron el monto que se salió a buscar. Y la tasa solicitada se ubicó en todos los casos por debajo de 8%. Además, también hubo importante interés de fondos del exterior en la última emisión de ON de Banco Macro por u$s 150 millones y 80% de la suscripción de acciones efectuada por Pampa Holding recayó en fondos internacionales.
Destino
Los fondos servirán para ir cubriendo las necesidades financieras que tiene la Argentina el segundo trimestre del año, ya que prácticamente tiene asegurados los u$s 3.300 millones necesarios para cubrir los vencimientos de los tres primeros meses de 2007.
Al participar en este tipo de licitaciones primarias, los inversores extranjeros no quedan expuestos al encaje de 30% que establece el Banco Central para este tipo de colocaciones financieras. Es, por lo tanto, un vehículo lícito de ingresar fondos al país sin inmovilizar una porción de los recursos.
Esta colocación será el último tramo de los u$s 2.000 millones que se habían autorizado en su momento para este título. Pero el gobierno podría definir una ampliación, a través de una resolución administrativa.
Claro que Chodos tiene en mente otros planes. Una posibilidad es extender el plazo de colocación de deuda en dólares en el mercado local. Pero lo que más lo seduce es emitir en el exterior, lo cual ayudaría para terminar de «normalizar» la situación de la Argentina en los mercados. Aseguran en Finanzas, además, que una colocación bajo ley neoyorquina ayudaría a bajar ostensiblemente la tasa: sueñan con un rendimiento que incluso podría ubicarse por debajo de 7% anual en dólares.
Por otra parte, varios bancos ofrecieron al gobierno que coloque en pesos a cinco años o incluso más a través de ajuste por tasa BADLAR. Pero Chodos ya rechazó esta posibilidad, al menos para 2007. En cambio, continuará la emisión de BODEN 2012 a Venezuela, ya sea de manera directa o «empaquetados» con el segundo tramo del Bono del Sur. «El presidente (Néstor) Kirchner nos pide que separemos la relación comercial y financiera con Venezuela de la parte política. Pero no siempre es tan sencillo», reconocen funcionarios cercanos a la ministra Felisa Miceli.
Dejá tu comentario