El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sostuvo que los precios de la energía podrían registrar una caída en los próximos meses, a pesar de las fuertes subas actuales vinculadas al conflicto geopolítico en Medio Oriente.
Scott Bessent prevé una caída del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente, pese al fuerte salto de los precios
El secretario del Tesoro de EEUU aseguró que la suba actual de la energía es transitoria y anticipó una baja cuando se normalice la situación. Mientras tanto, el petróleo y la gasolina siguen en niveles elevados por el impacto del conflicto con Irán.
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Scott Bessent habló del precio del barril, mientras aumentó a nivel local en medio de la guerra
“Los precios del petróleo al otro lado de este conflicto van a ser mucho más bajos”, afirmó Bessent durante una entrevista en el programa “Sunday Morning Futures” de Fox Business Network, en la que planteó que el escenario actual responde a un shock transitorio.
Sus declaraciones se dan en un contexto de fuerte tensión internacional, marcado por el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, que generó disrupciones en el suministro energético global, especialmente por las restricciones en el tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas del mundo.
A cuánto aumentó la gasolina en EEUU
En este escenario, los precios de la energía se dispararon en las últimas semanas. En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina alcanzó su nivel más alto en casi cuatro años, tras los ataques registrados a fines de febrero. Según datos de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), el valor en surtidores subió a u$s4,18 por galón, tras un incremento diario de 7 centavos, el mayor en más de un mes.
Desde el inicio de la escalada del conflicto, el precio de la gasolina acumuló un aumento de u$s1,19 por galón, lo que representa una suba superior al 40%, reflejando el impacto directo de la crisis sobre el consumo y la economía doméstica.
En paralelo, el petróleo también mostró volatilidad. El crudo WTI se ubicó en torno a los u$s101,94 por barril, en niveles elevados en términos históricos recientes, aunque con variaciones diarias en función de las expectativas del mercado sobre la evolución del conflicto. A pesar de este escenario, Bessent se mostró confiado en que los precios tenderán a normalizarse una vez que se reduzcan las tensiones geopolíticas. Su visión se apoya en la expectativa de que el mercado energético recupere su equilibrio cuando se restablezcan los flujos de exportación y transporte.
En esa línea, el funcionario sugirió que el actual nivel de precios responde más a factores coyunturales que estructurales, y que el mercado podría experimentar una reversión en la segunda mitad del año si se estabiliza la situación en Medio Oriente.
Mientras tanto, la industria energética estadounidense comienza a reaccionar al nuevo contexto de precios. Según datos de Baker Hughes, las empresas del sector aumentaron por segunda semana consecutiva la cantidad de plataformas activas de petróleo y gas natural, en lo que repesenta la primera racha de incrementos desde mediados de marzo.





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