Las proyecciones para el resto del año apuntan a un crecimiento moderado en la industria, que podría oscilar en torno del 6% al 7%, dentro del incremento estimado para el total de la economía, afirmó Alejandro Ovando, director de IES Consultores a ambito.com. De acuerdo con las previsiones de esta consultora, la industria automotriz conservará el liderazgo, con cerca del 12% proyectado por los operadores, y ello impulsará el de los sectores relacionados (siderurgia y autopartes). No obstante, Ovando advierte que "subsiste una fuerte dosis de incertidumbre sobre el desempeño industrial, vinculada a la falta de capacidad instalada y la carencia de inversiones de magnitud para elevarla".
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Entre otras restricciones, la consultora señala la posible falta de abastecimiento energético afectará, en una medida aún impredecible, a la industria. La pérdida de competitividad cambiaria, derivada de una evolución del tipo de cambio nominal sustancialmente menor a la inflación, así como la falta de un incremento de la productividad que lo compense, también impactará negativamente en la industria, lo que generará una previsible retracción en las exportaciones en cantidades (como ya se apreció en los primeros meses del año), así como una elevación de las importaciones. Esto, según Ovando, sucedería "pese a las restricciones sobre ellas, que no podrían extenderse indefinidamente sin que se produzcan efectos perversos sobre el abastecimiento industrial ni renovar los conflictos con los países proveedores".
La previsible acentuación de la salida de capitales, que podría trepar hasta u$s 16.000 millones en el presente año, impactará negativamente, especialmente sobre la inversión y el negocio inmobiliario y, como reflejo, en la construcción, según la evaluación de IES Consultores (cabe señalar que el año pasado, la fuga alcanzó los 11.400 millones de dólares). A su vez, la persistente inflación podría afectar en forma negativa al consumo, como ya se viene apreciando en los últimos dos meses. En el rubro de los servicios, la salida de capitales reduciría el crecimiento del segmento financiero, en la medida en que deteriora los depósitos en moneda local y constriñe la posibilidad de otorgar créditos, lo cual podría impactar negativamente en la actividad económica.
• Ganadores y perdedores
Dentro de los sectores productores de bienes y para los primeros cinco meses del año, Ovando destaca el fuerte incremento de la industria automotriz, traccionada por las exportaciones a Brasil, país que encabezó largamente el ranking industrial, con cerca del 24% de incremento. Ese crecimiento se habría extendido al sector autopartista.
La siderurgia, apuntalada por la reacción automotriz y por los bienes de consumo durables y la metalmecánica, se ubicaría en segundo lugar. Esta última (la metalmecánica), impulsada por la maquinaria agrícola, los artículos para el hogar, las autopartes y la construcción, también figura entre los sectores de mayor crecimiento.
Finalmente, los materiales para la construcción (cemento, hierro y ladrillos), estimulados por el crecimiento de esta última aparecen entre los segmentos más dinámicos, con alzas de entre el 9% y 10% cada uno de ellos, respecto de los primeros cinco meses de 2010.
Por el contrario, entre los sectores que han mostrado un crecimiento próximo a la nulidad o negativo, se ubican: el químico (afectado por la falta de gas y el alto grado de capacidad utilizada y las caídas en el abastecimiento de gas, con excepción del biodiésel), los productos cárnicos y el cuero curtido (impactados por la caída en la oferta de faena vacuna), los productos del tabaco, el sector papelero y, especialmente, los combustibles, en parte por la falta de materias primas (petróleo) y por la elevada capacidad utilizada.
Del resto de los sectores productores de bienes, distintos de la industria, IES Consultores remarca la importante caída en la producción de gas y petróleo, que ya lleva largos años, originada por la falta de inversiones, que obligó a un fuerte incremento en las importaciones, y por una paralela caída en las exportaciones.
Dentro de los sectores productores de servicios, el financiero se destaca como el de mayor dinamismo, con un alza próxima al 13% en los meses transcurridos del presente año, seguido por el comercio, impulsado por la política oficial de estimular el consumo, la proliferación de promociones y ofertas y su utilización como defensa contra la inflación, con cerca del 9%. Empero, en este caso, advierte el trabajo de la consultora, con una incipiente desaceleración, especialmente en el consumo de productos masivos.
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