General Motors apura medidas para lograr saneamiento
-
El precio de los alimentos en el mundo subió 2,4% en marzo: la oferta de cereales amortiguó el impacto de la guerra
-
Cómo viajar gratis en transporte público, gracias a una billetera virtual
Edward Whitacre, CEO y Chairman de General Motors.
GM se propone reducir en Opel y Vauxhall en Europa 8.150 de los alrededor de 48.000 puestos de trabajo. Para el saneamiento, la empresa reclama ayudas de 2.700 millones de euros (más de 3.800 millones de dólares) de los países europeos afectados.
En tanto, el proceso de venta del negocio de autopartes comenzará de inmediato, anunció GM, sin dar a conocer cuánto espera ingresar por esta operación.
GM precisa fondos de modo urgente, para poder devolver los 6.700 millones de dólares que debe al Estado, luego de que el gobierno de Estados Unidos salvara a la empresa de la quiebra.
Los 6.700 millones de dólares no forman parte de los 50.000 millones que el gobierno norteamericano inyectó en el grupo a cambio de participaciones por un 60 por ciento en la compañía.
A mediados del año pasado, GM debió volver a asumir parte de su negocio de autopartes, ante la insolvencia de su ex filial Delphi, con la que GM aún tenía obligaciones.
Tras un nuevo inicio, Delphi se concentra en electrónica, motores y repuestos. GM tomó el negocio de sistemas de dirección hidráulicos y eléctricos, que desde entonces funciona bajo el nombre de Nexteer.
En Nexteer trabajan 6.200 personas en 15 plantas en Norte y Sudamérica, Europa y Asia. Entre sus clientes se cuentan junto a la propia GM también Fiat, Ford, Toyota, Chrysler, Peugeot y Citroën.
Los proveedores tienen sin embargo mayores dificultades en acceder a los clientes si están vinculados con una empresa automotriz, ya que la competencia teme que se ventilen secretos empresariales.
GM separó su negocio de autopartes en 1999, pero permaneció como el principal comprador. De esta manera, los problemas de ventas de la ex casa matriz impactaron también fuertemente en Delphi, que en octubre de 2005 se vio obligada a declarar la insolvencia.
Recién en septiembre pasado, tras un duro saneamiento, Delphi logró recomenzar. Entretanto, la propia GM cayó en la bancarrota.
Aún es incierto si Whitacre acompañará el saneamiento hasta el final. Sin haber cumplido un año en el puesto, su antecesor Fritz Henderson presentó su renuncia en diciembre pasado, y Whitacre asumió temporariamente el cargo.
El año pasado, las ventas de GM en el mercado local se desplomaron un 30 por ciento, y de esta manera más que las de cualquier otro fabricante. Sin embargo, hacia final de año la situación evidenció mejoras.




Dejá tu comentario