El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Este es un juicio que Argentina no puede perder y no va a perder. Estoy muy confiado en que vamos a ganar porque es un caso casi absurdo, algo muy molesto para Argentina", enfatizó el funcionario.
Guglielmino deberá viajar a Washington para defender al Estado argentino en una audiencia que se celebrará allí entre el 10 y el 17 de octubre, motivada por una demanda que hizo la firma alemana ante el CIADI.
"Esa empresa plantea una demanda por 418 millones de dólares y creo que ni siquiera debe haber invertido 18 millones. El de los DNI fue un negocio notoriamente vinculado a la corrupción, y el monto por el cual la compañía pretende ser resarcida no es por una inversión, sino por una ganancia dejada de percibir por no haber podido desarrollar el contrato", aclaró el funcionario.
El contrato que vinculó al Estado argentino con la multinacional alemana para elaborar los nuevos documentos de identidad había sido sellado durante el gobierno del ex presidente Carlos Menem, e interrumpido por la administración del ex mandatario Fernando de la Rúa.
"El contrato se detuvo porque se encontraron fallas. Y esto no solo involucra al gobierno de Menem, sino también al de De la Rúa. Estamos ante una historia de corrupción", indicó Guglielmino, en declaraciones radiales formuladas esta mañana.
En ese sentido, aclaró que "más allá de las condenas que se tengan que efectivizar sobre los funcionarios locales que hayan participado en esta maniobra, lo cierto es que un hecho ilícito no puede ser fuente de un reclamo jurídico".
Y consideró que la demanda pudo concretarse porque "como el CIADI no cobra tasa de Justicia, las empresas están en condiciones de demandar exageradamente, colocando en una situación de debilidad a los abogados de los Estados".
Además, advirtió que el ex juez de la Corte Suprema Gustavo Bossert "elaboró poco después de abandonar su cargo un dictámen favorable al CIADI y a la firma alemana. Es como que le dijo al CIADI que asuma su jurisdicción porque la Justicia argentina no sirve para esto".
En este marco, el funcionario destacó que "a la vez de ganar los pleitos, la idea es demostrar que Argentina es un gran negocio para los empresarios, un país fértil para las inversiones. Queremos demostrar lo resistente que es Argentina aún en las mayores adversidades".
En el CIADI se acumulan demandas en contra del Estado argentino por cerca de 20 mil millones de dólares, según puntualizó Guglielmino.
Dejá tu comentario