En ese sentido, Laboratorios Bagó, una empresa argentina con presencia internacional, desistió recientemente de operar un laboratorio farmacéutico ofrecido por el ejército chino al evaluar los riesgos que implicaba la operación. Eduardo Oviedo, un argentino doctorado en Política Internacional en la Universidad de Pekín, recomienda aprovechar la política china de la «campaña hacia el Oeste», que promueve la radicación de inversiones en la región centro-oeste del país. Este mercado es más acotado que la región costera, «pero más favorable para nuestros empresarios, cuyos beneficios económicos pueden surgir de la menor competencia, las preferencias impositivas y el diálogo político con las autoridades centrales y locales», sostiene el especialista del Conicet.
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