La falta de inversiones está preocupando al gobierno. Y está bien que ello ocurra porque el país desde ahora comenzará a crecer poco por estar las empresas muy cerca del límite máximo de producción. Roberto Lavagna ayer anunció ante empresarios que habrá incentivos impositivos para que traigan capitales al país. No dio más detalles, pero trascendió que además habrá un tratamiento preferencial para las empresas que reinviertan sus ganancias. No aparenta ser muy ambicioso el plan, ya que insisten en otra medida con «asociaciones público-privadas para inversiones productivas». En línea con esto, el equipo económico ya dejó entrever que premiará a los bancos que aumenten los créditos que tengan como destino igual fin. Serían así de poco impacto las medidas para un problema, la falta de confianza, que requiere un cambio profundo en la política económica.
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