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Según Castagnola, «quienes tengan mejor perfil y sean considerados contribuyentes de confianza serán beneficiados con bonificaciones y tratamientos especiales, mientras que los que sean contribuyentes riesgosos tendrán sobre sus espaldas todo el peso de los controles más intensivos y los trámites se les van a dificultar para que realmente sea positivo para ellos mejorar el riesgo».
Durante un almuerzo del que participó invitado por la Asociación Argentina de Estudios Fiscales, el funcionario planteó una autocrítica en la que destacó la «desactualización de las normas y procedimientos con relación al cambio tecnológico que tiene la AFIP, la ausencia de registros unificados, la incertidumbre en los plazos de tramitación y la falta de transparencia». En relación con esto,
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