El clima de verano no se siente entre operadores por el comienzo a toda marcha en las cotizaciones de los papeles argentinos. En las últimas 48 horas, recién cambió algo el humor y vinieron las primeras órdenes de venta pesadas de 2007. La razón: la clásica amenaza de más inflación en Estados Unidos que permite retornar a escena al fantasma de la suba de tasas. Pero todo está para que el alza continúe y especialmente, dentro de los países emergentes, en la Argentina. Por lo menos, ésa es la visión en Wall Street.
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Un operador con buena memoria recordó que los principios de año últimamente siempre son positivos para el mercado. Tiene explicación interesante: es que la mayor inflación se da por factores estacionales en estos meses y, por lo tanto, impulsa a los bonos indexados por CER. «Después, viene la discusión sobre si es plenamente por motivos estacionales o no el aumento de precios. Pero que es el mejor momento del año de papeles como el BOGAR o el BODEN 2014, sin dudas lo es», dijo una fuente habitual de esta columna. Respecto de enero, ya conviene anotar -el mercado no lo descontó por completo- que la inflación será de 1,3%. Y podría ser mayor. Es que incide a pleno el alza en turismo, en prepagas y se sumó la de cigarrillos por lo anunciado por Massalin. Lo único que juega a favor son las liquidaciones anticipadas de verano que están haciendo algunas grandes tiendas de indumentaria. Una muestra de hasta dónde llegan las ansias de anticipar el dato de inflación -y ganar dinero con él, claro- es que operadores miran cuanto sucede con los precios de Zara, por ejemplo...
Retornando a temas estrictamente financieros, economistas de bancos resaltan que hay camino por recorrer en los bonos argentinos. Ven como piso a la caída del riesgo argentino los 170 puntos. Pero ayer trepó este indicador casi 5%, a 215 unidades. Pero todo esto siempre que no haya amenazas como las que surgieron con las minutas de la Reserva Federal que asustaron a inversores. En las mesas se hacen los siguientes cálculos: el BODEN 2014, por ejemplo, rinde lo que dé la inflación (CER) más 4 puntos. Es muy alto ese 14% final que pagaría en función del resto de los países emergentes. Y se hace un pensamiento ya clásico: con el dólar que difícilmente pueda subir, las altas ganancias en la moneda norteamericana estarían garantizadas.
Respecto de este tema, Martín Redrado desde el Banco Central logró desactivar las expectativas de que el dólar subiría 10%. De hecho, en 2006 cerró por debajo de 3,10 pesos y había quienes aseguraban que la cotización treparía 3,20 pesos. Datos para tener en cuenta del BCRA: se confirmó ayer el anticipo de este diario de que se licitarán Nobac a tres años de plazo por primera vez. Se puede decir, por lo que anoche confesaban grandes operadores de bancos extranjeros, que habrá una fuerte demanda por esos nuevos papeles. Otro: el BCRA mostrará una utilidad de $ 1.800 millones en 2006. Aleja el temor existente en la plaza al déficit cuasi fiscal del BCRA y trae incorporado un dato adicional: trascendió que es porque Martín Redrado está optimizando la administración de las reservas sacando mayor interés en las colocaciones a través del BIS (siglas en inglés del Banco Internacional de Pagos).
Información sobre economistas: el ranking de aciertos del BCRA sobre las variables de diciembre encontró primero al equipo del Banco Provincia, seguido luego por el Credicoop (Leonardo Bleger) y el Estudio Broda. En cuarto lugar, el Banco Galicia acompañado por FIEL y Bein. Se conoció paralelamente que el candidato a jefe de Gobierno porteño Daniel Filmus mostrará hoy a su equipo. Entre ellos, el actual presidente de la Comisión Nacional de Valores, Eduardo Hecker; el secretario de Industria, Miguel Peirano; y el vicepresidente del Banco Nación, Roberto Feletti. Lo completan el rector del Carlos Pellegrini, Abraham Gak; el economista de Flacso, Eduardo Basualdo; y el decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Alberto Barbieri.
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