Las mesas de dinero recibieron un golpe de KO tras la estatización de las AFJP. Apareció el cartel «Game Over» para todo lo que tuviera que ver con la Argentina, pero no sólo de inversores extranjeros. Ayer, puntualmente, la incertidumbre cobró cierto vigor en el segmento minorista buscando el dólar, clásico refugio en este tipo de situaciones. Circularon todo tipo de versiones, 99% de ellas disparatadas, pero no deja de ser otra señal de la incertidumbre que reina. Atrás quedó el romance, fugaz por cierto, de Cristina y los mercados. «¿Alguien se acuerda de la foto en el NASDAQ?», bramaba un operador. Canje de deuda, Club de París, todo a la basura. «El gobierno tiene más volatilidad en sus medidas que el Dow Jones hoy», exclamaban operadores. Pero el blanco de las críticas pasaba por Amado Boudou, titular de la ANSeS y defensor mediático de la medida. «Vudú» -así lo escriben en los mails que circulan por el servicio de noticias «Bloomberg»- dijo que las AFJP eran un saqueo porque los bonos estaban contabilizados a su valor técnico y no de mercado y entonces el afiliado tiene menos plata de lo que en realidad dice el resumen de las administradoras. «¡Pero eso es así por un decreto de Néstor Kirchner!», se escribía, pero con mayúsculas, en los mails. «Se olvidó del decreto del canje de deuda que establece que el bono Cuasipar se toma a valor técnico.» Como ésta, varias contra el funcionario.
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¿Por qué el denominado «contado con liqui» (valor del dólar que se utiliza para fugar al exterior divisas eludiendo controles) trepó a $ 3,55 en determinados momentos? Es que existe el temor en algunas empresas y grandes inversores de que el gobierno aumente los controles para la compra de dólares o para girar utilidades al exterior. Después de lo acontecido con las AFJP, quedó la sensación de que toda medida puede sobrevenir. Por este motivo es que hubo más demanda que la habitual de este tipo de variante del dólar, ante una eventual chavización de la plaza cambiaria.
¿Qué hay que hacer ahora tras ese golpe de KO otorgado al mercado? Cierta simpatía se tiene con el BODEN 2012, y más ayer que cedió 6% a 20 dólares. Es que el año próximo (en febrero y agosto) por intereses y amortización paga de por sí 14 dólares. «Es un bombón», dijo un avezado economista, y fuente habitual de esta columna. Tras todo lo sucedido con las AFJP es muy difícil que el gobierno piense en una reestructuración de la deuda, y más tratándose de un título surgido del «corralito». Ya sería un escándalo. Pero hoy todos dudan de todo. En otra vertiente de contenido muy pesimista están los que, aun en ese pesimismo, apuestan al Discount en dólares. Se basan en que, si el gobierno entra en apremios fiscales, intentará canjear compulsivamente los papeles de legislación argentina y de corta duración. Así quedarían fuera de ese escenario títulos como el Discount, de legislación norteamericana y que no tiene costo de corto plazo para afrontar sus servicios de renta. Todo puede suceder, diluvio, llovizna o días soleados en la plaza.
En medio de la debacle bursátil, más cotizantes se suman a la recompra de acciones. Ahora fue el turno de Pampa Holding, que tiene fondos de sobra porque fue la última que colocó un bono a las AFJP (u$s 170 millones) siguiendo los pasos de banco Macro, Patagonia Cresud y Molinos, entre otras. No implica que sus dueños crean que los papeles llegaron a un piso ni mucho menos. Pero aprovechan para comprar a valores subterráneos, cuando los flujos de caja y ganancias esperadas son abultados. La CNV aprobó flexibilizar los límites de esta operación para darles más espacio a los accionistas. Pero también se recompra deuda, como sucedió por ahora a cuentagotas con Edenor, Macro y TGS. En algunos casos, esta transacción se hace a 50% del valor nominal, con lo que el ahorro es sencillamente espectacular. Se trata, de hecho, del mejor destino que las compañías encuentran para sus fondos, al menos en aquellos casos en que mantienen una liquidez cómoda.
Quedó totalmente paralizado el mercado de fideicomisos financieros tras la prohibición de operar que la Justicia determinó para los fondos de pensión, la cual se prolongará hasta el jueves. Algunas colocaciones que estaban en proceso fueron postergadas hasta que se sepa cuál es el destino que podrán darles a sus recursos las administradoras. «Así como las autorizaron a renovar plazos fijos, queremos que también les dejen hacer lo propio con los fideicomisos», explicaba uno de los principales referentes del sector. «Hay que explicarle a esta gente -decía en referencia al gobierno-que si no se financian urgente estas colocaciones, la gente no podrá comprar en cuotas para Navidad y Año Nuevo.»
Sin posibilidad de captar plazos fijos de las AFJP y con el peligro de que el gobierno decida retirar los fondos que tiene en bancos privados si finalmente se aprueba la reestatización del sistema jubilatorio, los bancos extremaron medidas para asegurarse liquidez. Ahora ya no dudan en pagar 15% un plazo fijo minorista y 18% para los grandes inversores. Y todo indica que las tasas seguirán en alza. Además, a la hora de descontar cheques en general sólo aceptan hacerlo si el plazo es inferior a los 30 días, con tasas que oscilan entre 27% y 30%.
¿Qué pasa con el Citigroup, cuya acción no reacciona? Está cotizando a bajos niveles en torno a los 13 dólares, culpa de que el Wells Fargo le arrebató la adquisición del Wachovia. Como quedó a mitad de camino, entonces debe dar señales de que pasará a estar en la lista de compradores y por ende de sobrevivientes a esta debacle. Por ello es que se aguardan novedades en el fin de semana. Otra noticia de impacto ayer fue que Goldman Sachs anunciaría el recorte de 10%-15% de su planta de personal. Réplicas de ello ya se vienen viviendo en la Argentina en lo que es un año negro para la industria.
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