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El israelí Robert Aumann y el estadounidense Thomas Schelling ganaron el galardón por sus estudios, que pueden ser aplicados en "políticas de seguridad y desarme, en la formación de precios en los mercados, así como en negociaciones políticas y económicas", dijo la Academia Real de Ciencias Sueca al conceder el premio de 10 millones de coronas (1,30 millones de dólares).
Aumann, de 75 años, nació en Alemania pero es un ciudadano israelí y estadounidense que enseña en la Universidad Hebrea de Jerusalén, mientras que Schelling, de 84 años, enseña en la Universidad de Maryland, en Estados Unidos.
"La Teoría del Juego" es una ciencia de estrategia que intenta determinar qué acciones deben adoptar los "jugadores" -socios comerciales, empleados, sindicatos o incluso organizaciones criminales- para sacar los mejores resultados.
No es la primera vez que la "teoría de juegos" gana el Nobel. John Nash, el matemático cuya vida fue retratada en la película "Una mente brillante", se alzó con el premio junto con otros dos académicos en 1994.
"Pienso que la teoría de juegos genera ideas que son importantes para resolver y abordar conflictos en general", dijo Aumann por teléfono de Israel ante la ceremonia de premiación.
Al ser consultado sobre si su sistema podría ayudar a resolver el conflicto palestino-israelí, dijo: "Espero que quizá alguna teoría del juego pueda ser usada y sea parte de esta solución".
Schelling ha estado aplicando su teoría a la carrera armamentística y a la seguridad global desde los años 50, mientras que Aumann ha conducido análisis de "juegos repetidos infinitamente" para identificar qué resultados se pueden mantener a lo largo del tiempo.
"Una visión sobre estos temas ayuda a explicar conflictos económicos tales como las guerras de precios y las guerras comerciales, así como el por qué algunas comunidades tienen más éxito que otras en la gestión de los recursos comunes", dijo la Academia en una nota.
En particular, Schelling ha intentado explicar cómo un tabú alrededor de las armas nucleares tras el bombardeo de Hiroshima en 1945 se volvió por sí mismo un factor que frenó su uso tras la Segunda Guerra Mundial.
La Academia Sueca citó además un trabajo de Schelling en 1978, que aborda diferentes fenómenos cotidianos como el uso de cascos por parte de los jugadores profesionales de hockey sobre hielo, la elección de los asientos por parte del público en un auditorio y la discriminación sexual y racial.
Aumann aún no decidió que hará con el dinero del premio. "Estoy totalmente emocionado. No tengo ni idea", declaró.
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