Si bien no cambia la cuestión de fondo, a la que ya se describe oficialmente como un pozo profundo y sobre el que no se tiene idea clara de magnitud, el rebote fuerte protagonizado por índices de los Estados Unidos llegó tan oportuno como pocas veces. Y a partir de ver al Dow Jones haciendo fuerza positiva en torno a 2,5 por ciento, lo único que quedaba era ver que se «socializara» el rendimiento y se irrigara la recuperación, a través de los mercados satélite.
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El Bovespa, bien necesitado de ello frente a la dura caída del lunes, sacó partido similar y cerrando con 2,3 por ciento de ganancia en la rueda. Y para Buenos Aires quedó el mismo signo favorable, pero con intensidad inferior. Después de registrar mínimo en 2.273 puntos, se pudo encaramar por encima del terreno perdido y en la centena superior: 2.305 de cota máxima, que resultó -como mejor señal-también la cifra que sirvió para el cierre. Esto es prometedor de un mercado que arranque bien predispuesto en la rueda de hoy, salvo que vuelvan a cruzarse variables impensadas.
Las órdenes en acciones volvieron a dar la gran nota, con un segmento de 21% sobre los totales. Nivel de gran relevancia, cuando a lo largo del ejercicio 2006/2007 la franja de acciones no llegaba ni a 10% de promedio. Fueron ayer $ 218 millones de efectivo y con buena participación de papeles clave. Las del petróleo se mostraron en recuperación, en especial Tenaris y que pudo recobrarse en casi 4%, con más de 420.000 títulos transados. Se registraron cerca de 8 millones de acciones en la plaza de Pampa Holding, con suba de 2%, y en un total de títulos con actuación en la fecha las diferencias dieron «50» plazas con avances, por «37» en nueva merma. Morixe, en gran momento, fue lo mejor con su 11 por ciento y con gran repunte de A. Estrada, que anotó 9,5 por ciento de suba. Día donde se tenían serias dudas por la tónica a imperar, que se resolvió al modo clásico: con la «locomotora» bufando y arrastrando a los «vagones» de la región. Y la Bolsa, en camarote.
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