Otro día de nervios en Wall Street, previo al feriado en EE.UU.
Nueva York - La Bolsa de Nueva York cerró ayer a la baja y con tensión, porque los inversores no saben dónde termina la crisis de los créditos hipotecarios. El alivio llegará hoy por el feriado del Día de Acción de Gracias y porque mañana Wall Street operará sólo medio día. La impasse puede calmar los ánimos. El temor nace de la posibilidad de que el crecimiento de Estados Unidos se desacelere y golpee a las utilidades de las empresas.
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El Dow Jones, el principal índice de Wall Street que está compuesto por las 30 empresas más grandes de Estados Unidos, terminó con una baja de 1,62%. Sólo una de las 30 compañías anotó subas. Esta plaza aceleró su baja a medida que se acercaba la hora del cierre. Además, lleva perdidos casi 10% desde el 9 de octubre cuando alcanzó su máximo histórico. El mercado tecnológico NASDAQ bajó 1,33%. Los títulos del gigante hipotecario Freddie Mac bajaron 2,77% y los de Countrywide Financial, 8,37%.
Los indicadores de la economía no fueron estimulantes. El índice de la tendencia futura de la economía que mide The Conference Board, bajó 0,50% en octubre. También cayó el índice de confianza de los consumidores de la Universidad de Michigan, hasta los 76,1 puntos en noviembre.
Al temor de los inversores por el alcance de la crisis crediticia e inmobiliaria se añadió la preocupación por la debilidad del dólar, que bajó una vez más frente al euro. El yen, a su vez, subió a su mejor nivel frente al dólar en más de dos años y la moneda europea logró otro máximo histórico y cerró en u$s 1,4858.
La moneda norteamericana cayó por debajo de la marca de 109 yenes por primera vez desde junio de 2005, en momentos en que las acciones globales caían y los precios del crudo se acercaban a u$s 100 por barril, aumentando el atractivo de las divisas con bajos retornos.
Contraste
El yen tiende a beneficiarse cuando aumenta la aversión al riesgo, ya que los inversores deshacen sus operaciones de carry trade. Este consiste en hacerse de fondos en monedas que pagan tasa de interés baja, como la divisa japonesa, para invertir el dinero en acciones, bonos o colocaciones a plazo en países con más retorno.
En contraste, el dólar australiano, una moneda de rendimiento elevado, caía 2,3% frente a la moneda norteamericana, mientras que la libra esterlina tocó un mínimo de cuatro años y medio contra el euro.
Aparte de las expectativas del mercado de que la Fed baje nuevamente sus tasas, el dólar ha estado presionado por las crecientes especulaciones de que los países exportadores de petróleo de Oriente Medio, incluido Arabia Saudita, podrían abandonar sus regímenes de paridad con la moneda de Estados Unidos o revaluar sus divisas. El euro se apreció más de 6% frente al dólar desde que la Reserva Federal comenzó a recortar las tasas de interés a mediados de setiembre.
Preocupación
El crudo, que tocó u$s 99,29 trajo preocupación, pero el precio no se pudo sostener y terminó a u$s 97,29.
A pesar de la suba del petróleo, los títulos de Exxon-Mobil, la mayor petrolera de EE.UU., bajaron 0,89%, mientras que los de Conoco-Phillips cayeron 1,85% y los de Chevron, 2,45%. Los inversores no apuestan a las petroleras por temor a que se desacelere la economía y el precio del crudo descienda.
Los razonamientos son tan contradictorios que para estar seguros, los inversores se refugian en los bonos del Tesoro norteamericano, donde la renta a 10 años cayó 9 puntos básicos, a 4,01%, el nivel más bajo desde setiembre de 2005.
El oro, el otro refugio en épocas turbulentas, subió a u$s 807,10 la onza, antes de recortar su avance para operar a u$s 800,50 al cierre del mercado norteamericano. En la división de metales COMEX de la Bolsa Mercantil de Nueva York, el metal precioso para entrega en diciembre subió 0,80% a u$s 798,60 la onza.
Las Bolsas de Europa también sucumbieron con fuertes bajas de entre 1,50% y 2,50%. El mismo camino siguieron las Bolsas de América latina, donde el Bovespa de Brasil se desplomó 2,80%.
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