Las plazas bursátiles mundiales vivieron una jornada negra hoy con espectaculares desplomes que se extendían de Asia y Europa hasta el continente Americano, en un ambiente de alarma por el contagio de la crisis financiera a la economía real.
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En el aniversario del "jueves negro" de 1929, "la mejor palabra para describir lo que pasa en estos momentos es pánico", según el estratega Satoru Ogasawara, del Credit Suisse.
Durante la mañana hoy, las malas noticias se sucedieron en cascada.
La Oficina Nacional de Estadísticas británica anunció que el Producto Interno Bruto (PIB) del Reino Unido registró en el tercer trimestre su primera contracción en 16 años, avivando el temor a que el país entre en recesión.
Pero el sector más emblemático del contagio de la crisis financiera a la economía real es el automovilístico. Los gigantes franceses del automóvil, PSA Peugeot-Citroen y Renault, anunciaron severos recortes en su producción, mientras que los suecos Volvo y Scania reconocieron un frenazo "brutal" de la actividad.
En medio de ese panorama, las acciones del sector se hundían.
Asia
Las bolsas asiáticas volvieron hoy a vivir un día negro con desplomes, provocados por un mercado de divisas enloquecido, que rondaron el 10 por ciento y dejaron índices como el Nikkei y el Kospi en cifras irreconocibles.
Tras el cataclismo de hoy, el Nikkei bajó de los 8.000 puntos por primera vez desde mayo de 2003 y el Kospi surcoreano perdió las cuatro cifras hasta quedarse en unos escuetos 938,75 enteros.
Y que ha sacado del baúl de los recuerdos a la crisis financiera asiática de 1997 y 1998.
El Nikkei perdió hoy el 9,59 por ciento de su valor a causa del encarecimiento del yen y el anuncio, conocido ayer después del cierre de la Bolsa, de que Sony prevé un recorte de beneficio neto del 60 por ciento para este año.
La otra gran Bolsa del continente, la de Hong Kong, también volvió a sufrir hoy.
El Hang Seng se dejó el 8,30 por ciento, entre otras razones, por la bajada en la estimación de las acciones del banco HSBC dictada por la agencia de calificación de riesgo Morgan Stanley.
Esta tendencia negativa, seguida por todos los mercados de la región, refleja una preocupación por la crisis, pero también por sus consecuencias en la economía real.
En consecuencia China, Japón y Corea del Sur, reunidos con los europeos en Pekín entre hoy y mañana, decidieron crear cuanto antes un fondo de reserva de 80.000 millones de dólares, destinado a ayudas financieras ante la crisis.
El fondo tiene por objetivo "inyectar liquidez en la región" y afectará a los países de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), China, Japón y Corea del Sur, naciones a las que la crisis golpea cada día con más fuerza.
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