Cada vez menos importados: la firma de indumentaria Cheeky, como tantas otras en el país, traía desde el exterior prácticamente todo lo que vendía en sus negocios. «Ahora estamos empezando a conversar con talleristas y fabricantes de tela, como para que la colección del próximo invierno se haga en la Argentina», dijo una fuente de la empresa de la familia Awada. Cheeky también avanzó sobre el norte de la región: abrieron su primer local franquiciado en Caracas (Venezuela). La empresa ya tenía filiales en Montevideo (cuatro locales), dos en Santiago de Chile, uno en San Pablo, uno en Asunción y otro en La Paz. Además, prometen, abrirán un local en Ecuador antes de que termine el año. «La facturación de las franquicias del exterior ya representa cerca de 15% de nuestro ingreso total», dijo una fuente de la empresa. La empresa de los Awada ya cuenta con unos cien locales en territorio argentino, y su participación de mercado en indumentaria infantil supera 30%, con Mimo's y Coniglio (de The Exxel Group) pisándole los talones. El resto está atomizado entre centenares de locales individuales. No son los únicos en apelar al mecanismo de las franquicias para agrandar su presencia territorial y su facturación: la cadena Pinturerías del Centro acaba de abrir su local 103 (de los cuales 78 son franquicias). La empresa es del grupo ICI Paints (cuya filial local es Pinturas Alba).
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