La ministra de Trabajo, Graciela Camaño, anunció ayer que puso a la firma de Duhalde un decreto que aumenta la jubilación mínima de 150 a 200 pesos. La funcionaria fue más allá y afirmó que "seguramente la semana próxima será firmado junto con el incremento salarial de 100 pesos al sector privado". El aumento de las jubilaciones sería de carácter no remunerativo, por lo que saldría como un subsidio por tiempo determinado. Sus declaraciones provocaron revuelo dentro del gobierno. Anoche, Eduardo Duhalde aún no había firmado el decreto de aumento de 100 pesos y menos el de la suba de jubilaciones. Roberto Lavagna, prudente por el impacto en las cuentas públicas, insistió en que se debe aguardar al acuerdo con el FMI. Pero los técnicos seguían delineando el texto del decreto que permitiría que, a partir de agosto, unos 736.000 jubilados y pensionados que cobran menos de 200 pesos vean incrementados sus haberes.
Lo cierto es que ayer los técnicos de la ANSeS y de la cartera laboral seguían delineando el texto final del decreto, que permitiría que Estos 736.000 beneficiarios del sistema previsional perciben hoy haberes mensuales que van desde $ 145 hasta $ 199.
De acuerdo a las estimaciones oficiales, los ahorros de aquí a fin de año surgen de $ 52 millones por la eliminación de beneficios previsionales mal otorgados; otros $ 28 millones de la reestructuración del sistema de pagos de asignaciones familiares; $ 7 millones por reducciones de gastos operativos (alquileres, baja de 270 contratos, etc.); $ 12 millones de menores comisiones bancarias; y $ 13 millones de subejecución de partidas previstas para futuros jubilados.
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