El petróleo subió ayer 6 por ciento a su máximo histórico de u$s 42,33 el barril en Nueva York. Después del feriado del lunes, el crudo recogió todo el impacto del ataque terrorista del fin de semana en Arabia Saudita y se temen nuevos atentados. La reunión de la OPEP de mañana en Beirut es clave. Hay todo tipo de presiones de Europa y Estados Unidos sobre los asistentes para que suban las cuotas de producción. Temen que el alza ponga en riesgo la reactivación mundial.
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En Londres, el precio del crudo Brent, de referencia en Europa, volvió a subir en el mercado de futuros londinense, y el barril para entrega el próximo julio se cotizaba a u$s 38,95, 2,45 dólares más que en la jornada anterior.
Los operadores temen que el ataque marque el comienzo de una ofensiva de Al-Qaeda para interrumpir los suministros de petróleo saudita en momentos en que los precios del crudo estánlos suficientemente elevadoscomo para amenazar el crecimiento de la economía mundial.
Por su parte, los dirigentes de Arabia Saudita se apresuraron a asegurar al mundo que tenían controlada la situación después del ataque en Khobar, el segundo en un mes contra la industria petrolera de un país cerca de una cuarta parte de las reservas mundiales.
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