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Los canadienses expresaron su voluntad de retirarse del país «ordenadamente». Una cuestión central que ayudará para ese objetivo es el alto nivel de suscripción de los ahorristas al canje voluntario de bonos.
De acuerdo a la información difundida por la institución, la suscripción se acercó a 70% del total de los depósitos, incluyendo cuentas a la vista y también plazos fijos reprogramados.
Sobre un total de $ 1.600 millones, casi $ 1.000 millones terminaron en BODEN.
Quienes no ingresaron en este esquema, deberán esperar cómo termina el Scotiabank. Si finalmente se liquida, los ahorristas estarían amparados por el nuevo régimen de garantía de depósitos, dispuesto en el decreto 905/02, que consiste en lo siguiente:
• Los depositantes de un banco quebrado cobrarán hasta $ 1.200 en efectivo o el equivalente a una nómina mensual del salario.
• Por el tramo que quede hasta $ 30.000, Sedesa (Seguro de Depósitos SA) les entregará bonos en pesos.
• Si el depositante tenía una suma mayor a los $ 30.000, para intentar cobrar el resto, deberán esperar la liquidación de los activos de la institución junto con el resto de los acreedores.
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