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La empresa confirmó el cese de Schrempp durante la presentación de sus resultados, aunque rehusó citar los motivos concretos de la dimisión del presidente, que será sustituido por el actual jefe de la división estadounidense Chrysler, Dieter Zetsche.
Schrempp, de 60 años de edad, no ocupará la presidencia del consejo de vigilancia de DaimlerChrysler, como suele ser habitual en las empresas germanas cuando los presidentes dejan su cargo.
Con respecto a sus resultados, DaimlerChrysler subió en el segundo trimestre del año los beneficios netos hasta los 737 millones de euros (888 millones de dólares), un 27,7 por ciento más que en el mismo periodo de 2004.
Mercedes Car Group, filial de la compañía, tuvo en el segundo trimestre del año unas pérdidas de 12 millones de euros (14 millones de dólares), frente a los casi 500 millones de euros (602 millones de dólares) de pérdidas sufridos en los tres primeros meses del año.
Además, DaimlerChrysler anunciaba esta semana que la dirección y el comité de empresa están estudiando recortes de la plantilla en Alemania, aunque todavía no se ha tomado ninguna decisión a este respecto.
La reducción del número de trabajadores de Mercedes no se podrá materializar antes de 2012, según lo establecido en un acuerdo que garantiza 160.000 empleos y que fue negociado por Schrempp.
Los otros fabricantes automovilísticos que presentaron resultados esta semana fueron Renault, Volvo, PSA Peugeot Citroen y Fiat, y sus cuentas mostraron tendencias desiguales.
La francesa Renault engrosó sus ganancias netas durante los seis primeros meses del año hasta los 2.211 millones de euros (2.653 millones de dólares), un 52 por ciento más que en el mismo periodo de 2004, a pesar de que sus ventas en Europa occidental se redujeron en esos meses un 0,8 por ciento.
Además, los descuentos que otros fabricantes hicieron en los precios de sus automóviles obligaron a Renault a reducir su margen de beneficio, explicó la compañía.
Por otro lado, el consorcio automovilístico francés anunció su decisión de retrasar hasta 2007 la salida al mercado del nuevo modelo Twingo, prevista para 2006, con el fin de mejorar las condiciones económicas de esta comercialización y estudiar posibles cambios en el diseño del vehículo.
El consorcio sueco Volvo, por su parte, creció en este periodo un 40 por ciento con respecto al primer semestre de 2004 y sus beneficios se situaron en los 416 millones de euros (499 millones de dólares).
La firma registró de marzo a junio su "mejor segundo trimestre de la historia de la compañía", recalcó su presidente, Leif Johansson, impulsada por el "gran número de suministros y el aprovechamiento de la capacidad de la mayoría de sus áreas".
En cambio, PSA Peugeot Citroen presentó cifras un 20,6 por ciento inferiores a las del primer semestre de 2004 y redujo su beneficio neto en este periodo hasta los 681 millones de euros (817 millones de dólares).
Entre enero y junio, la compañía aumentó sus ventas en Europa un 8,9 por ciento, hasta los 509.800 vehículos, en parte por la aceptación de sus nuevos modelos Peugeot 407, 1007 y 107 y Citroen C4 y C1, que le reportaron casi un cuarto de sus ventas en Europa.
El grupo previó una aceleración de las matriculaciones de sus vehículos para el segundo semestre del año, intensificadas por la salida al mercado del Peugeot 407 descapotable y del Citroen C6.
La italiana Fiat, por su parte, registró pérdidas de 88 millones de euros (105 millones de dólares) en el primer semestre del año, aunque estas cifras negativas muestran una notable mejora con respecto a las del mismo periodo del ejercicio anterior, cuando la empresa presentó un saldo negativo de 238 millones de euros (286 millones de dólares).
Fiat explicó que esta mejora en sus cuentas se debió a un fuerte control sobre el margen de beneficios y a la contención de los costes de todas sus actividades.
Por otro lado, el consorcio chino Nanjing compró esta semana el fabricante británico MG Rover, que había anunciado su insolvencia el pasado abril.
El nuevo dueño del último productor automovilístico británico independiente prevé fabricar más de 80.000 vehículos por año y crear 2.000 nuevos puestos de trabajo en el Reino Unido.
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