Los lecheros afirman que en mayo podría haber desabastecimiento debido a que muchos más tambos serán marginados de la actividad por el fuerte aumento en los costos de producción.
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El anuncio surge justo en un momento en el que la distancia con las usinas lácteas parecen acercarse en torno a los precios. En efecto, las industrias nucleadas en el Centro de la Industria Lechera (CIL) ratificaron ayer ante tamberos y gobierno que aceptarán la definición de precios impuesta por el Estado aunque exigen un mecanismo de cálculo consensuado para el futuro de la actividad.
Si bien se inició la rueda de consultas, la ausencia de los supermercadistas -reclamados por los tamberos ante el gobierno, que se resiste a convocarlos-impidió avanzar en una definición sobre la cadena láctea. Sin embargo, para algunos sectores no es necesaria la presencia de los supermercados ya que «ellos son tomadores de precios».
En tanto, productores e industriales parecieron acercarse en la discusión por el precio. Los tamberos manifestaron que con los 20 centavos fijados por el gobierno como precio máximo para el litro de leche, al productor no le cierran los costos e insistieron en reclamar $ 0,24 centavos para el mes próximo. «Queremos que nos garanticen 24 centavos pero que sean refrendados por las provincias para que tengan vigencia a nivel nacional. Ahora avanzaremos sobre temas varios como financiación, warrants, mercado interno y externo», decía Jorge Azurmendi, vicepresidente de la Confederación de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP).
Algunos tamberos más combativos indican que el productor todavía no llegó a recibir los nuevos valores prometidos, y «los lácteos ya aumentaron más de 20 por ciento en las góndolas de los supermercados». Pero el problema central se ubica en que la fijación de precios para este mes rige, según la letra chica del acuerdo, a partir del 13 de marzo, hecho que dejaría sin precio a los primeros doce días de este mes, punto de conflicto para el sector.
•Estrategia
Los industriales, en tanto, debaten su nueva estrategia aunque indicaron que acatarán el precio que surja de un laudo estatal. La propuesta inicial de las usinas lácteas rondaba en aumentos progresivos que llegaba a $ 0,21 para junio. Si bien el CIL rechaza la fijación de un plazo de 30 días para el pago de la leche contra los 60-120 de hoy, la premisa de la industria láctea se define en una intención de evitar cualquier medida de fuerza.
«Queremos que todo el sector blanquee su situación. En mayo puede no haber leche si continúa la pérdida progresiva de tamberos», dice Azurmendi. En efecto, la producción de leche líquida cayó 20% este enero comparado con enero de 2000. «Se están liquidando posibilidades sectoriales. Y esta situación se agrava con el hecho de que ahora cualquiera puede importar leche con la rebaja de los derechos de importación. Cualquier faltante se cubrirá con producción externa», se quejaba Azurmendi.
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