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31 de octubre 2007 - 00:00

Se paga costo de riesgosa adicción

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Nueva York (AFP) --Merrill Lynch, que acaba de despedir a su presidente ejecutivo, Stan O'Neal, es el banco grande que ha perdido más dinero con la crisis de los créditos hipotecarios de alto riesgo o «subprime».

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El banco de inversiones, que como sus competidores era adicto a los títulos adosados a esos créditos de dudoso reembolso, pero muy codiciados hasta poco tiempo atrás por sus altos divid e n d o s , batió récords de depreciaciónde activos en el sector.

Merrill acusó la semana pasada cerca de u$s 8.000 millones en pérdidas de valor en el tercer trimestre , sorprendiendopor segunda vez a los mercados, luego de haber anunciado a comienzos de octubre que la depreciación sería de u$s 4.500 millones, una suma ya enorme.

La alarma del mercado superó la suscitada por los malos resultados publicados recientemente por Citigroup, el primer banco estadounidense y mundial, cuyo beneficio neto cayó 57% a u$s 2.380 millones. La incapacidad de Merrill Lynch para evaluar las pérdidas resultantes de la crisis de los subprime alimenta las hipótesis más pesimistas sobre el volumen real de los títulos financieramente desvalorizados que detentan los bancos.

«Al mercado no le gusta la incertidumbre, y cuando se trata de Merrill Lynch, hay demasiada incertidumbre», resumió Patrick O'Hare, analista del sitio financiero Briefing.com. De hecho, Merrill Lynch paga hoy el precio de la osada estrategia de O'Neal, que incrementó la presencia del banco en las colocaciones a riesgo para incrementar rápidamente las ganancias.

Al igual que el resto del sector, en los últimos años Merrill llenó su portafolios de títulos prometedores de sólidos beneficios: con productos financieros derivados de deudas, llamados «CDO» (collaterized debt obligations), algunos de los cuales adosados a préstamos hipotecarios a riesgo, los «subprime».

Esos préstamos, que originaron la crisis financiera que se expandió en el verano boreal, fueron otorgados a familias de bajos recursos que no podían obtenerlos en el circuito clásico, pero a tasas de interés mayores y variables.

  • Efecto dominó

    Con el incremento de las tasas de interés y la desaceleración del mercado inmobiliario, esos deudores están ante la imposibilidad de reembolsar o refinanciar sus préstamos.

    La alta tasa de mora creó un efecto dominó que afecta la totalidad de la estructura financiera, revelando que todos los bancos tienen en sus portafolios productos financieros adosados a deudas de difícil cobro.

    En Estados Unidos, los grupos de servicios financieros especializados en los subprime son los más afectados por la crisis, con la supresión de miles de empleos, quiebras o urgentes refinanciaciones, como ilustra el caso de Countrywide Financial, líder estadounidense de préstamos hipotecarios.

    En lo que respecta a los bancos, su capacidad de resistencia varía según la diversificación de sus fuentes de ingresos. JPMorgan Chase, que depreció en el tercer trimestre por u$s 1.300 millones a causa de los créditos subprime, logró sin embargo incrementar su beneficio en 2% (u$s 3.370 millones).

    Fuera de Estados Unidos, el primer banco suizo UBS es uno de los más afectados, con 4.000 millones de francos suizos depreciados (2.400 millones de euros), y una pérdida neta esperada en el tercer trimestre.
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