Terminó ayer el plazo para comprar 0 km con plazos fijos del «corralito», y las pocas esperanzas que tenían las automotrices de lograr una prórroga del sistema se desvanecieron.
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«Las gestiones que hicimos con el gobierno para mantener el régimen no tuvieron éxito y, salvo algún cambio de último momento, no se podrán hacer más operaciones», explicó anoche el directivo de una terminal.
Las compras con plazos fijos representaron 80% de las operaciones que se realizaron en las últimas semanas y permitieron recuperar el alicaído mercado interno.
Ayer se siguieron realizando algunas operaciones, pero fue una jornada tranquila en bancos y concesionarias.
En marzo se vendieron alrededor de 13.000 vehículos contra los 8.000 comercializados en febrero. Para abril, en las automotrices estimaban ayer un volumen total de entre 11.000 a 14.000 unidades.
Teniendo en cuenta que este mecanismo de compra se agilizó en las últimas dos semanas de marzo y funcionó las primeras dos semanas de abril, se estima que en total se vendieron poco más de 20.000 autos con plazos fijos.
«Las ventas con plazos fijos sirvieron para reducir parte de los stocks que había en las fábricas y concesionarias. Sólo se produjeron algunos modelos puntuales de los que había faltantes. Las empresas no pueden definir un plan de producción serio con tantos cambios de reglas. Ahora se abre un panorama muy negro para el sector porque la demanda volverá a caer al dejar de funcionar un mecanismo que mostró ser útil para reactivar», dijo el titular de la Cámara del Comercio Automotor, Guillermo Dietrich.
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