El boom del petróleo tiene consecuencias inesperadas para el país. Es tal la abundancia de dólares que le genera a uno de los grandes productores mundiales como Venezuela, que su presidente Chávez invierte fuerte en bonos argentinos. Ayer duplicó la apuesta y anunció que serán u$s 1.000 millones los que en definitiva sumará a su portafolio.
Néstor
Kirchner,
Cristina y
Rafael Bielsa
posan junto
al presidente
de Venezuela,
Hugo
Chávez,
después de
una reunión
privada en
Nueva York.
Los dos
presidentes
pidieron una
reforma de
las Naciones
Unidas.
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La reunión se realizó después del mediodía y asistieron, entre otros, el canciller de Chávez, Informate más
La reunión le sirvió a Chávez porque no sobra la gente que lo quiera ver en público en este país. Agraviado porque el gobierno de Washington le negó la visa a un centenar de guardaespaldasque quisieron entrar con él a los Estados Unidos -debió improvisar una custodia con venezolanos residentes aquí, pero sin fueros policiales; igual, la responsabilidad de los mandatarios es del Secret Service-, Chávez calentó el pico esperando bajo el sol a Kirchner con declaraciones a una nube de periodistas venezolanos en las que condenó al «
Lo de adentro es lo que le sirve al gobierno, el anuncio de que la asociación energética va a salir de las carpetas y se va a convertir en un negocio. Chávez y Kirchner prometieron que en una cumbre de la Unión Sudamericana que se hará el 28 de este mes se terminará de firmar el acuerdo para descongelar la sociedad ENARSA-PDVSA. Kirchner le contó a Chávez que ya tenían decidido qué pone la ENARSA argentina: una destilería de Campana para entrar en el negocio de refinamiento de petróleo y 176 estaciones de servicio para vender ese producto. «¿De dónde salen?», se interesó el bolivariano.
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