En 2002, al declararse la cesación de pagos, el gobierno dispuso que quienes tuvieran más de 75 años podían cobrar los bonos pesificados a $ 1,40 más CER, considerándose esta situación en la categoría de «casos especiales». En los años siguientes se mantuvo el beneficio y se fueron incorporando todos aquellos que llegaran a esa edad.
Tras la reestructuración de la deuda, el gobierno habría cambiado de opinión y ya no permitirá que se sumen aquellos bonistas mayores que se quedaron con títulos en default. El beneficio, en cambio, se mantiene para todos aquellos que ya estaban cobrando los títulos pesificados.