El presidente Alberto Fernández anunció que la República Popular China accedió al pedido del Gobierno argentino de ampliación del "swap" de monedas, con el objetivo de fortalecer la estabilidad cambiaria. En este marco, procura que la mitad del déficit fiscal con China se se canalice a través de monedas de origen, es decir que se evite el uso de dólares.
Fuentes de la autoridad que dirige Miguel Ángel Pesce confirmaron que "ahora se continúan con las negociaciones técnicas entre el Banco Central de la República Argentina y el Banco del Pueblo de China (BPC), que seguramente tendrán un impulso con la decisión política de los dos presidentes", indicaron esta noche fuentes de la autoridad que dirige Miguel Ángel Pesce.
En la actualidad, los bancos centrales tienen firmado un swap por un monto global de 150 mil millones de yuanes que está plenamente operativo. La intención de los dos países es ampliar el monto y los usos, tanto por los Estados como por los sectores privados de los dos países.
Como reflejo del swap vigente, el BPC habilitó al ICBC a actuar como clearing house -aunque todavía no se registró ninguna operación- y el Banco Central de la República Argentina permitió al ICBC y al Bank of China a abrir cuentas comerciales en yuanes.
Uno de los propósitos de la negociación es remover todos los obstáculos burocráticos que hoy dificultan al sector privado a facturar y cobrar en sus monedas de origen. "El déficit comercial con China fue de más de 7.000 millones de dólares el año pasado. La idea es que un importe equivalente a la mitad se canalice por esos instrumentos sin pasar por dólares", indicaron las fuentes al diario BAE.
El anuncio de Alberto Fernández
"Puedo anunciarles hoy que ayer (por el lunes) he recibido la confirmación del Gobierno chino de que han accedido a nuestro pedido de ampliación y uso del swap en función de lo expresado en la declaración conjunta que firmáramos en mi visita oficial" a Beijing, dijo el martes el jefe del Estado durante el discurso inaugural del nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso.
Fernández sostuvo que esta decisión se dio en medio del trabajo que lleva adelante la Argentina en el marco multilateral, "para una integración que potencie nuestras posibilidades productivas y fortalezca la estabilidad de nuestra economía".
"China siempre nos ha apoyado en los momentos difíciles y confiamos en que pronto tendremos la autorización técnica correspondiente. Con ello también fortaleceremos la estabilidad cambiaria", acotó el jefe del Estado.
La ampliación del swap con China fue activada en la vista que Fernández concretó el 6 de febrero a su par del gigante asiático, Xi Jinping, y confirmada cuatro días después por la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, quien a su vez dijo que se estaba analizando "qué otro tipo de usos se va pode dar" a esos recursos.
Al respecto, si bien su uso está centrado en el fortalecimiento de las reservas internacionales y en la realización de intercambios comerciales con China sin emplear dólares, también podrían utilizarse para financiar la construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, en la provincia de Santa Cruz, entre otros emprendimientos.
La ampliación del "swap" fue uno de los temas abordados por el Presidente a principios de febrero pasado durante la visita que realizó a China.
Actualmente el intercambio de monedas entre el Banco Central y el Banco de la República Popular de China es de 130.000 millones de yuanes, equivalentes a unos US$ 18.700 millones.
Una vez que se efectivice la ampliación, el monto total sumará US$ 21.700 millones.
Si bien el swap con China no tiene costo mientras se encuentre inactivo, queda contabilizado dentro de las reservas internacionales y está disponible para ser utilizado inmediatamente ante una crisis cambiaria.
Cuando eventualmente se utiliza, el swap está pactado de acuerdo con la tasa interbancaria de Shanghái, la Shibor, que actualmente roza el 6% anual.
El swap con China se suscribió originalmente en 2011, durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner como presidenta, y equivalió a un crédito por US$ 10.200 millones, por tres años, con posibilidad de renovación, la cual se concretó en 2014 por US$ 11.000 millones, en 2018 por la misma cifra y se amplió en 2020 a US$ 18.700.
El acuerdo con China forma parte de la estrategia argentina de reforzar sus reservas internacionales, ya sea a través de una mayor cobertura de Derechos Especiales de Giro (DEG) provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI), o a partir de los renovados convenios políticos y comerciales con las autoridades chinas.
Un swap es un acuerdo de intercambio financiero en el que una de las partes se compromete a pagar con determinada periodicidad una serie de flujos monetarios a cambio de recibir otra serie de flujos de la otra parte.
Dejá tu comentario