En abril el sistema financiero registró movimientos relevantes en la composición de los depósitos en pesos. Mientras los Fondos Comunes de Inversión (FCI) continuaron con su proceso de desarme, los plazos fijos y las cuentas a la vista repuntaron, impulsados por una mayor búsqueda de rendimiento tras los cambios en el régimen monetario y cambiario.
Según el informe de LCG, los FCI acentuaron su caída con los rescates registrados entre el 14 y 15 de abril, en coincidencia con la implementación del nuevo régimen de flotación administrada. En total, estos instrumentos registraron una baja del 37,6% mensual en términos reales, lo que restó 3,7 puntos porcentuales a la variación total de los depósitos privados en pesos.
Esta salida de fondos coincidió con una fuerte suba de los depósitos a plazo fijo, que crecieron 1,7% real mensual, y con un salto más significativo en las cuentas a la vista, que avanzaron 6,8% real mensual. Las colocaciones a plazo recibieron flujos por más de $2,7 billones, especialmente concentrados en la segunda mitad del mes, en simultáneo con la baja de FCI y la suba de tasas de interés.
LCG destaca que el cambio de régimen monetario y la nueva estructura de tasas motivaron estos movimientos. En ese sentido, la convergencia de la tasa post cambio de régimen generó una reconfiguración de las preferencias de los ahorristas, que priorizaron instrumentos más seguros o mejor remunerados.
Aunque el contexto macro todavía exige cautela, el informe remarca que, con un tipo de cambio flotante entre bandas y tasas reales positivas, es esperable que las colocaciones a plazo sigan creciendo en el corto plazo, especialmente mientras persista la expectativa de estabilidad cambiaria y control de la inflación.