En esta temporada de anticipo de balances, cuando el sentido del mercado lo puede marcar el arribo de uno o dos estados contables con números por encima o por debajo de lo que realmente espera el mercado, lo de "ayer" tiene una importancia relativamente escasa. De hecho minutos después del cierre de las operaciones, arribó la información sobre Unisys, Novellus, Sprint y Texas Instruments, todas con valores por encima de lo esperado y de alguna manera preanunciando una jornada positiva para hoy. De todas formas, habrá que ver qué es lo que se conoce en estas horas previas a la apertura regular del mercado. La que fuera la primera rueda de la semana comenzó con una clara nota optimista que se reflejó en la suba de los principales índices accionarios, peor esto duró muy poco tiempo, y con la excepción del NASDAQ, que pareció poner algo más de resistencia, media hora después de la apertura los principales indicadores bursátiles entraban en el terreno perdedor, del cual no volverían a salir. Para cuando sonó la campana de cierre, el Promedio Industrial estaba en 10.093,67 puntos, mostrando una merma de 0,95%, en tanto el NASDAQ cedía 0,14% y el S&P 500 0,78%. Puntualmente es fácil culpar de lo ocurrido a una nota en el «New York Times», según la cual GE habría de enfrentar serios problemas antes de fin de año. La noticia se conocía desde antes de la apertura; el mercado abrió en suba y, si bien la baja de GE pesó, apenas 6 blue chips no cerraron en baja. El mercado estaba mal y siguió mal, aunque no fue por GE. Más allá de lo que pueda pasar con los precios, lo preocupante fue el desplome de lo negociado, apenas 1.122 millones de papeles en el NYSE y 1.343 millones en el NASDAQ. Para esto, la única explicación es el desinterés, el peor enemigo de cualquier actividad de riesgo.
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