Aerolíneas abandonará destinos internacionales no rentables

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El Gobierno anunció ayer un plan de austeridad para Aerolíneas Argentinas y Austral, que implicará la desprogramación de los vuelos internacionales que no sean rentables y el recorte de ciertos beneficios económicos al personal desde 2012. La decisión busca reducir los aportes que debe hacer el Estado para sostener a la empresa y en ese sentido se enmarca en el programa de reducción de subsidios que comenzó a concretarse este mes.

El ministro de Planificación , Julio De Vido; junto con el de Trabajo, Carlos Tomada; el de Turismo, Enrique Meyer; y el titular de la empresa, Mariano Recalde, anunciaron en conferencia de prensa el inicio de la «segunda etapa de Aerolíneas Argentinas» para cumplir con los objetivos presentados por el Gobierno al Congreso durante la reestatización de 2009.

«No podemos seguir sosteniendo destinos que no sean superavitarios», dijo De Vido en relación con los vuelos internacionales y puntualizó que los viajes a Estados Unidos, Europa y Oceanía explican el 40% del déficit de la compañía, por lo que serán revisados. «Cualquier toma de decisión futura deberá estar regida por la austeridad, más cuando el resultado económico no es el óptimo», destacó el funcionario.

No obstante, también recordó que hubo «baja demanda e incremento de costos entre 2008 y 2009, y aumento de los precios del insumo básico en 2011», cuando el combustible llegó a un costo promedio superior a los 100 dólares. Además, remarcó el objetivo de mejorar la «competitividad en destinos internacionales» y señaló que la meta es «cumplir con el plan de negocios en cuanto a la flota», para lo cual aseguró que «se seguirán incorporando aeronaves».

Recalde también anunció que desde el 1 de febrero de 2012 se desprogramarán los aviones Jumbo 747-400, que son utilizados para volar a destinos como España y Nueva Zelanda, y desde el 1 de abril dejarán de volar los McDonnell Douglas (MD) y Boeing 73-7500, que realizan rutas de cabotaje y conexiones con países de la región. Según el funcionario, esa medida tiene como objetivo «acelerar el proceso de recambio y modernización de la flota».

Como parte del plan de ajuste para reducir el déficit, Recalde dijo que la compañía «reinterpretará los criterios de trabajo de los empleados», que fueron acordados con los sindicatos hace un año. Puntualizó que la gerencia de operaciones de la empresa maximizará la productividad de las horas de trabajo de los gremios aeronáuticos, especialmente de pilotos y mecánicos, para alinearla con los estándares internacionales. Advirtió también que el ámbito de resolución de los conflictos laborales será el Ministerio de Trabajo únicamente y que no se tolerarán «las medidas gremiales absurdas que perjudican las operaciones de la empresa».

Sobre el mismo tema, De Vido sostuvo que las diferencias entre los gremios de Aerolíneas Argentinas se «resolverán en el ámbito del Ministerio de Trabajo» y subrayó: «Bajo ninguna circunstancia la empresa podrá convertirse en el campo de batalla donde se diriman mezquinas cuestiones corporativas». Recalde también expresó que «no se permitirán cancelaciones de vuelos, por lo que de ser necesario se obligará a integrantes de sindicatos enfrentados a despegar un mismo avión. Por su parte, Tomada remarcó que «las conciliaciones obligatorias son obligatorias». Acotó que «ha aparecido un tipo de conflicto en el último tiempo, intrasindicales, que está provocando disputas que debemos atemperar».

En cuanto a la reinterpretación de los criterios de trabajo, Recalde mencionó que el horario de trabajo de un piloto debe comenzar cuando se sube al avión y no cuando toma el remís pago por AA que lo llevará al aeropuerto. Aclaró también que los adicionales por trabajo nocturno se pagarán sólo por las horas de noche, y no por todo el turno completo del trabajador. Aseguró además que las cuatro horas máximas de espera de la tripulación para despegar van a vencer en el momento que se cierran las puertas del avión, por lo que pilotos no podrán bajarse de la aeronave y dejar a todos los pasajeros arriba.

De Vido y Recalde aclararon que «por precisas directivas de la presidenta» Cristina de Kirchner, se buscará darle un perfil «más federal» a la compañía de bandera y que lo que se dejará de subsidiar son los destinos internacionales que vienen dando pérdidas. Pero «vamos a subsidiar lo que sea necesario», remarcó De Vido, para agregar que «hay mucho más que rentabilidad» en las rutas que unen a Buenos Aires con La Rioja, Formosa, Ushuaia y Río Gallegos, porque lo que hay es «la decisión de integrar a la Argentina».

La intención es también fortalecer las conexiones con aquellos destinos desde los cuales hay un mayor turismo receptivo. En ese sentido, serán fortalecidos y «tendrán prioridad» los destinos como Brasil, Perú, Colombia y Venezuela, dado que traen a la Argentina a los turistas con el mayor nivel de gasto en dólares per cápita. Por último, Recalde anunció que convocarán a los gobernadores y actores del sector turístico, para estudiar el diseño de redes de la línea aérea para favorecer la conectividad y el turismo receptivo.

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