El fin del mundo es uno de los temas más caros a la ciencia-ficción literaria, y muy difícil de plasmar en la pantalla grande. En «Ceguera» (sobre novela de José Saramago), un hombre queda repentinamente ciego, y a partir de allí se desata una epidemia de proporciones globales. Los enfermos son encerrados en campos de concentración, y allí va a dar un oculista con su esposa quien, milagrosamente, es la única capaz de ver. Con escasísimos elementos, la película retrata ese mundo apocalíptico en el que se juegan muchas cosas. Así, un grupo de ciegos delincuentes sojuzga al resto, primero por la comida y luego por el acceso a las mujeres, desatando los momentos más tensos del film. Cuando por fin algunos abandonan el encierro, el mundo ha cambiado radicalmente, y la lucha y la angustia se multiplican hasta arribar a un final en el que queda claro que lo importante es la moraleja y no la descripción del fin. H.M.
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