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Artista conmociona a Italia con un Hitler “arrepentido”
A esta obra de 2001, comprada por coleccionistas judíos neoyorquinos, el polémico Maurizio Cattelan agregó ahora otro Hitler «arrepentido», pero esta vez el afiche de la muestra fue censurado a pedido de la comunidad judía de Milán.
Años atrás ya hubo debate por el retrato del Fuhrer arrepentido de sus pecados, y que desde entonces fue llevado a museos y galerías de varios países. Esa obra estuvo durante un año en el Castillo de Rívoli, Turín, antes de ser llevada en noviembre a Nueva York, tras la compra de parte de tres coleccionistas judíos, entre ellos un sobreviviente del Holocausto, según afirmó el artista.
Ahora, la municipalidad de Milán, a pedido de la comunidad judía, censuró el afiche y prohibió su difusión por las calles de la ciudad.
Cattelan es uno de los artistas italianos más cotizados en el mercado internacional, incluso por el sarcasmo y la impertinencia de sus obras. Entre ellas, el retrato del papa Juan Pablo II blanco de un meteorito (de 2004, vendido por 3 millones de dólares), la «Crucifixión laica» de una monja embarazada (Alemania 2008) y tres niños colgados de un árbol de una plaza de Milán en 2004.
Su última obra es una escultura de mármol que representa un puño humano con el dedo medio en alto que estará expuesta en concomitancia con la exposición por diez días en el corazón bursátil de la ciudad, Piazza Affari, del 24 de septiembre al 3 de octubre.
Uno de los efectos más escalofriantes de esta obra (que se expuso, por caso, en el Centro Georges Pompidou dentro de la muestra «Visions du sacré») es que el espectador ignora de quién se trata antes de aproximarse a contemplarla. Por lo general, se la dispone en una gran habitación desnuda, contra la pared, de modo que el visitante cree que se trata de un niño rezando. Sólo al aproximarse a la obra, y girar la cabeza para ver su rostro, se descubre (muchas veces con espanto) de quién se trata.
Agencia ANSA


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