24 de enero 2011 - 00:00

Bélgica, a punto de batir récord de país sin gobierno

Miles de personas marcharon ayer por Bruselas en reclamo de un poder estable. El país está al borde de la fractura y el 14 de febrero alcanzaría el récord de desgobierno. Funciona con un gabinete interino.
Miles de personas marcharon ayer por Bruselas en reclamo de un poder estable. El país está al borde de la fractura y el 14 de febrero alcanzaría el récord de desgobierno. Funciona con un gabinete interino.
Bruselas - «¡Queremos un Gobierno estable: nos negamos a ser una república bananera!». Es el texto de una de las pancartas visibles ayer en la manifestación que congregó a cerca de 35.000 personas en Bruselas para exigir un Gobierno estable para Bélgica, que va camino de batir el récord mundial de desgobierno.

Y es que tras los comicios adelantados del 13 de junio del año pasado, el país, nacido como estado federal en 1830, lleva más de siete meses funcionando con un gabinete interino que sólo gestiona los asuntos corrientes a cargo del primer ministro saliente, el flamenco Yves Leterme.

Bélgica batió el pasado 8 de enero el récord europeo de desgobierno (208 días) y se acerca peligrosamente al récord del mundo, con 289 días, actualmente ostentado por Irak. Para alertar del peligro que supone que esta situación, inédita en Europa, se convierta en crónica, la población belga decidió hacer oír su voz en la calle, un escenario improvisado pero eficaz.

«¡Queremos un Gobierno! A nadie le gustaría parecerse a Irak, ni a Costa de Marfil. Bélgica está en el corazón de Europa, somos un país fundador de la Unión Europea (entonces CEE, en 1957) y no nos gustaría que nos compararan con una república bananera», asegura Annick, una de las manifestantes en pleno Parque del Cincuentenario, el punto final de la manifestación, cerca del barrio europeo de Bruselas, donde se concentran las instituciones de la UE.

«Esta manifestación es un grito alto y claro de la población. Protestamos contra el inmovilismo de nuestra clase política», asegura, por su parte, Kris Janssens, uno de los manifestantes y autor de un video, colgado en la plataforma YouTube, que ha sido visto por más de 120.000 personas.

En la grabación, el joven de 34 años y uno de los convocantes de la manifestación de ayer, increpa a la clase política belga y le pregunta si «no tiene vergüenza» por dejar al país sin Gobierno desde hace siete meses.

La manifestación, bajo el lema «shame», en inglés (vergüenza), pretendía ser una muestra del hartazgo de la población ante la falta de acuerdos entre los dos principales vencedores de los comicios belgas de junio.

Desde entonces ni el líder independentista flamenco Bart de Wever (presidente de la Nueva Alianza Flamenca, N-VA), vencedor a nivel federal y en Flandes (la comunidad del norte, de habla neerlandesa) ni el socialista francófono Elio Di Rupo, ganador en la comunidad francófona de Valonia, en el sur, han acercado posturas.

Sucesivos «conciliadores», «preformadores», «formadores» o «mediadores» nombrados por el rey Alberto II no han logrado que las partes limaran sus profundas asperezas para plasmar un acuerdo equilibrado que defienda tanto los crecientes intereses independentistas de Flandes como los deseos de unidad de los francófonos.

La pérdida de paciencia -y esperanza- en sus políticos fue el detonante que impulsó a un grupo de jóvenes universitarios de la Universidad Libre de Bruselas, a la que después se fueron sumando otros grupos y plataformas ciudadanas en internet, para que decidieran convocar esta manifestación en pro de la unidad belga y para exigir responsabilidad a la clase política.

En ese sentido, el evento, desarrollado en una jornada gris y lluviosa, típica del invierno belga, ha sido todo un éxito.

Aunque en principio se esperaba contar con entre 10.000 y 20.000 manifestantes que mostraron su adhesión a través de una plataforma ad hoc en la red social de Facebook, la Policía belga dio una cifra muy superior de asistentes, en torno a 35.000, según informaciones de la edición digital del rotativo flamenco De Standaard.

Agencia DPA

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