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Brillante show del Belew Power Trio
El público del «Samsung Studio» (ex Michelangelo) disfrutó de un excelente concierto del guitarrista Adrian Belew al frente de un estupendo trío que completan la bajista Julie Slick y el baterista Marco Minnemann.
El guitarrista y compositor norteamericano Adrian Belew (Kovington, Kentucky, 1949) tiene una importante trayectoria. Arrancó siendo baterista y armó su primera banda en la adolescencia. Rápidamente, pasó a la guitarra y siendo todavía muy joven, fue descubierto haciendo «covers» con uno de sus grupos por Frank Zappa, quien lo llevó a tocar con él. De ese modo, a su vez, lo conoció David Bowie, que también quedó deslumbrado por el músico y «compró» el pase. El siguiente paso fue Talking Heads, formación con la que llegó a grabar un par de discos. Y finalmente, King Crimson junto a Robert Fripp, en una asociación que se reitera, con idas y vueltas, desde 1981.
Más allá de algunas otras cuestiones que han sucedido en su vida musical en estos años (The Raisins, The Bears, álbumes solistas, las mencionadas presencias en Crimson, otras producciones y apariciones especiales) el presente de Belew es un trío que ahora comparte con dos músicos muy jóvenes. Ambos, la bajista Julie Slick y el baterista Marco Minnemann, pese a su edad, también tienen currículas muy nutridas. Y esas biografías quedan luego bien expuestas sobre el escenario.
El resultado de esta actualidad del guitarrista pasa por varios aspectos que conviven. Por un lado, como probablemente no podría ser de otro modo, están toda su historia con el llamado «rock progresivo» y su apabullante virtuosismo guitarrístico. Sean actuales o más antiguas, correspondan a sus últimos años creativos o a épocas más o menos remotas de King Crimson, todas las piezas pasan por el tamiz de la destreza con las cuerdas, por el reiterado uso de efectos -como si se tratara de un muestrario de posibilidades técnicas de la guitarra y la tecnología digital-, por los juegos de pedales, por las estructuras formales que parten de lo sencillo pero se hacen complejas en las improvisaciones solistas y en los entramados armónicos. Por otra parte, su tarea tiene la simpleza de la canción -a veces, inclusive, canta algunos fragmentos, aunque ésa no parece ser su virtud más sobresaliente-, con muchos pasajes de melodía acompañada y hasta con ritmos que evocan lo latino.
De «Writing on the wall», de su más reciente álbum «e» del año pasado, a «Dinosaurus» del disco «Thrak» de Crimson del 95, que Belew dice haber compuesto en Buenos Aires durante la gira de entonces, hubo temas para distintos gustos y de varias épocas. El público (reducido en el local rebautizado del viejo café concert de Michelangelo que acepta sólo 300 personas ahora con sillas en lugar de mesitas), festejó toda la brillante actuación del trío. Aunque los momentos más celebrados llegaron sobre el final, cuando el grupo repasó, con nuevas versiones, temas como «Three of a Perfect Pair» y «Thela Hun Ginjeet», que fueron registrados originalmente en la década del 80.


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