Elisa Carrió se despachó ayer en Diputados con otro dolor de cabeza para el Gobierno, en este caso la Cancillería para ser específicos. Pidió citar a la Comisión de Relaciones Exteriores al embajador argentino ante el Reino Unido, Carlos Sersale para que explique un supuesto tuit en el que habría reconocido como legítimo al actual gobierno británico de las islas Malvinas.
Desde el inicio de la sesión extraordinaria de Diputados de ayer, Carrió no descartó también promover la interpelación del ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Faurie, para que de explicaciones sobre la cuestión Malvinas.
Para el Gobierno el tema fue solo otra gota dentro de los problemas que enfrenta con Carrió en los últimos tiempos, aunque se le reconoce que Sersale cometió un grave error y que la diputada, conocida “malvinera”, era imposible que lo dejara pasar. De todas formas Mauricio Macri estaba más preocupado ayer leyendo las dos decisiones que había tomado la Corte Suprema (el fallo adverso en materia de cálculo previsional y el vacío de poder que se le hizo a Carlos Rosenkrantz) que en lo que sucedía en el Congreso.
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Al mismo tiempo, los bloques de la oposición (peronismo, massismo y kirchnerismo) plantearon ayer cuestiones de privilegio contra el diplomático Sersale, por la publicación en su cuenta de twitter. En ese texto, que luego habría sido borrado, según los diputados, el diplomático se habría referido al actual gobierno de las islas Malvinas como “las máximas autoridades” del archipiélago, como sí reconociera si legitimidad.
Luego del repudio de los bloques, Carrió propuso citar al funcionario a la comisión de Relaciones Exteriores, y una eventual interpelación al ministro Faurie, además de formular una declaración “de repudio” de parte de la Cámara baja contra los dichos del embajador.
“Todos sabemos los antecedentes del embajador argentino ante el Reino Unido. Es sumamente competente, lo cual agrava su declaración, porque no lo está diciendo alguien inexperto sino alguien con absoluta conciencia”, dijo Carrió en su discurso.
Poco después, Sersale, pidió disculpas: “lamento profundamente las confusiones que se generaron” a partir del tuit, dijo en una carta que envió a Faurie y que difundida a través de la cuenta oficial de Twitter de la Embajada argentina en Gran Bretaña.
“Dejo constancia que las legítimas autoridades de las islas Malvinas, Georgias y Sandwinch del Sur, y los espacios marítimos circundantes son el Gobierno Nacional y el Gobierno de Tierra del Fuego”, siguió Sersale y aclaró, “No cabe duda que las Islas Malvinas, tal como dice la Constitución Nacional en su disposición transitoria, pertenecen a la Argentina por historia, por derechos y por el principio de integridad territorial”.
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